- 18/09/2024
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La Iglesia alertó sobre el impacto del juego de azar en niños y adolescente

La preocupación por las adicciones sigue en aumento en la provincia, y esta vez el foco está puesto en los más jóvenes. En diálogo con el programa De Sobremesa, el arzobispo de San Juan de Cuyo, Monseñor Jorge Lozano, abordó uno de los temas más delicados del momento: la ludopatía y el juego de azar entre niños y adolescentes.
Según Lozano, esta problemática no solo afecta a quienes están en una etapa formativa, sino que además suele pasar desapercibida o, en el peor de los casos, es ignorada por las familias.
«El contexto general es de preocupación por todo lo que tiene que ver con las adicciones, también al juego y el juego de azar», afirmó el arzobispo. La adicción al juego se está dando cada vez más entre los jóvenes, ya sea dentro de los establecimientos educativos o en sus propias casas. «A veces con el desconocimiento de las familias, otras veces mirando para otro lado como si no pasara nada», agregó, subrayando la importancia de que el Estado intervenga con medidas claras para regular y controlar estas situaciones.
Uno de los puntos clave de la intervención de Lozano fue la relación entre el juego de azar y la constante promoción del mismo en distintos eventos y medios. Según él, las publicidades, especialmente en el ámbito deportivo, confunden a los más jóvenes. «Hay una indiscriminada expresión de propaganda en las camisetas de fútbol y en otros deportes. En esto, yo tomaría como modelo lo que aconteció con el tabaco. Se quitó la promoción de marcas de cigarrillos y eso ayudó a disminuir el consumo», explicó haciendo un paralelismo entre la regulación del tabaco y lo que podría hacerse con el juego.
Lozano también cuestionó los beneficios reales que el Estado obtiene del juego. Si bien una parte del dinero recaudado se destina a ayudas solidarias, aclaró que ese porcentaje es menor al que muchos creen. «Menos del 20% va al Estado destinado a las ayudas solidarias. Ganan algunos y ganan mucho, y el ‘todos ganamos’ se reparte muy poco», sentenció.
Además de apuntar al rol del Estado, Lozano hizo hincapié en la responsabilidad que deben asumir las familias y la sociedad en general. A su juicio, hay una «baja en la percepción del daño en la salud» cuando se trata de adicciones como el juego, el alcohol y otras conductas de riesgo en los jóvenes. «Hay papás que niegan la importancia de que su hijo o hija consuma alcohol en exceso el fin de semana», criticó, señalando la falta de control y de acuerdos en las familias para regular el comportamiento de los adolescentes.
Lozano también destacó que la sociedad está cada vez más relajada en cuanto a las normas y la autoridad, lo que termina distorsionando la realidad que enfrentan los jóvenes. «Hay una suerte de complejo del ejercicio de la autoridad y eso también es distorsivo de la realidad que le toca en la etapa formativa a los jóvenes», subrayó.
Proyectos legislativos y el rol de la Iglesia
La preocupación del arzobispo no se limita a la reflexión, sino que ha tenido eco en el ámbito legislativo. Lozano confirmó que ha mantenido reuniones con el vicegobernador de San Juan y con varios diputados para tratar proyectos de ley que aborden la problemática de la ludopatía en la provincia. «Se están elaborando o considerando dos proyectos. Lo que decíamos era la importancia de consultar con quienes están en el territorio: directivos de escuelas, organizaciones sociales, profesionales de la salud», indicó, dejando claro que las normas deben surgir del contacto directo con quienes enfrentan la situación día a día.
Finalmente, Monseñor Lozano reafirmó el compromiso de la Iglesia para acompañar estas iniciativas y contribuir a la protección de los sectores más vulnerables. «Nuestro interés es acompañar en lo que esté a nuestro alcance y alentar estas iniciativas», concluyó.

