• 04/08/2025
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Aumento de Jubilaciones: “para pocos”

Aumento de Jubilaciones: “para pocos”

Delgado 1 Por Marcelo Delgado (*) –

Esta semana, el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, sacudió el escenario político, anunciando un incremento del 84% de las jubilaciones (la mínima pasa de $380.000 a $700.000), más un bono no remunerativo de $100.000 para beneficios menores a los $1.300.000 mensuales.

Córdoba, cuenta con una Caja Provincial de Jubilaciones, que resistió siempre a ceder a Nación, y que históricamente, abona haberes, superiores a los nacionales. En los últimos años, el atraso de los aportes nacionales a la caja cordobesa, provocó un fuerte retraso en los haberes de sus beneficiarios, y Juan Schiaretti, antecesor del actual gobernador, inició un juicio, que terminó en la Suprema Corte, fallando a favor de la provincia. Varios millones de pesos, que serán abonados en cuotas a la provincia mediterránea, le permiten al gobierno local, recomponer los haberes para los 116.000 pasivos que tiene esa Caja.

Una institución, relativamente ordenada, con beneficiarios que acceden a las jubilaciones y pensiones, cumpliendo los años de aportes, así como la edad mínima exigida. Pocos llegan por regímenes excepcionales, y esto le ha permitido diferenciarse por años, los pasivos nacionales.

Sin embargo, a pesar del tener el mejor haber de las provincias argentinas, y superior al beneficio de los jubilados nacionales; aún no alcanza a “comprar”, la canasta básica mínima, que en el mes de junio pasado, alcanzó a $1.128.398 (para una familia de 4 personas). Es cierto que los pasivos, ya no tendrían que mantener hijos; pero lo concreto es que en numerosos casos, son soporte fundamental de nietos, hijos aún no independientes, discapacitados, etc.

Las personas activas, que contribuyen a los sistemas previsionales en nuestro país, a junio de 2.025, no llegan a los 8 millones de trabajadores, mientras que los jubilados, ya están cerca de los 6 millones. Con esta relación entre activos y pasivos; por mejor administrados e invertidos los recursos, no hay forma de sostener beneficios, que le puedan ganar a la inflación. Un consenso amplio, comparte que el sistema está “terminado”.

Pero las diferencias se hacen insalvables, a la hora de presentar alternativas a futuro. En el mediano plazo, las alternativas se debaten entre un sistema “privado”, similar al de las AFJP (Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones), de los 90, que no llegó a buen puerto. En la otra vereda, están los que sostienen que debe financiarse con impuestos específicos; que complementen los aportes de los activos. Será un debate, de posiciones y proyectos; que vamos a transitar, luego de las elecciones de octubre próximo. Pero todavía, nadie se plantea con seriedad, como será la transición de un sistema a otro. El problema se enfrenta, como si las decisiones fueran a impactar en la mitad del siglo XXI, cuando los actuales jubilados no llegan a fin de mes, y les resulta imposible, adquirir los medicamentos, cada vez más onerosos.

El paso de años, importa grandes desafíos, que requieren mayores atenciones y cuidados; y al mismo tiempo, nos reta, a buscar nuevos modos, de resolver la economía del hogar. ¿Habrá soluciones colectivas o será “sálvese quien pueda?

(*) Abogado, economista

Fuente: Publicado en El Nuevo Diario, edición 2155 del 4 de agosto de 2025

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