• 04/08/2025
  • 5 de minutos de lectura

De destratos y maltratos

De destratos y maltratos

Laura Tamarit. Por Laura Tamarit (*) –

Me presento, soy Laura. Soy médica psiquiatra, madre, docente, amiga, de muchos jóvenes que están atravesando la facultad. En distintas modalidades y en diferentes facultades y universidades. Antes de eso, fui estudiante, hace mucho, tanto en la facultad como en la residencia y algunos cursos en el medio. Ya no me formo de manera formal por decisión propia, creo que tengo edad de pasar lo aprendido a los que me van a seguir de acá a poco.

Como alumna tuve algunas experiencias poco agradables. Aviso que sólo estudiaba, no trabajaba, y nunca desaprobé un final. Clínica médica, uno de los profesores me trató de tonta, bruta, usando palabras no tan formales. Un señor cardiólogo de traje se redujo a insultar a una alumna de 1,6. Hoy lo pienso y me da mucha bronca. Era la única mujer en esa mesa. No rindieron compañeras, si rindió mi entonces novio. Habíamos empezado a estudiar 10 días después de que falleciera mi suegra, y estudiamos 50 días. Él se sacó un merecidísimo 10, a mi me regalaron un 6 y creo que (recién me doy cuenta) la primera exposición ante el machismo en la medicina.

En la residencia no me acuerdo de haber rendido exámenes como tales. Los había, no los registré. O era todo el tiempo. En los cursos se presentaron trabajos escritos, y las devoluciones fueron buenas, tranquilas, con correcciones que enseñaron.

Esta semana tomé exámenes, algunos aprobaron, otros no (más del 50 % aprobaron, lejos) A todos se les dio explicaciones de los motivos, se les dieron pautas para la próxima mesa, se los contuvo. En una de esas mesas una alumna dice que tiene miedo de rendir por segunda vez x materia porque se sintió maltratada la vez anterior. Le dimos consejos, y una escucha para que se fuera contenta con su flamante 10 y el evento traumático anterior que asomaba ante la próxima mesa, no le borrara la sonrisa.

En paralelo estaba mi hijo rindiendo, en una facultad en la que desgraciadamente tengo muchos pacientes. Demasiados para mi gusto, porque son pibes y pibas jóvenes que se quieren dedicar a algo; y la facultad como institución y algunos profesores, en lugar de alojar, acompañar, fomentar la curiosidad y estimular el estudio, decide impartir conocimientos de manera estanca, sin cuestionamientos, de acuerdo a cada profesor. Con violencia, con mucha violencia.

Me llama mi hijo y me dice, ya indiferente ante el destrato o maltrato institucional en el que circula hace años por elección propia, que le fue mal, y que nadie aprobó.  No pregunto cuántos rindieron, pero no deben ser muchos. Es una materia de 3er o 4to año. La mayoría de los que empezaron esa carrera ya abandonaron porque no pudieron con el maltrato. Así como tantos de otros pibes, y ya no tan pibes que circulan por esa misma facultad. Conozco otros que van a otras facultades y el devenir y el recorrido es totalmente diferente. Y van contentos, y aprueban o desaprueban pero no les pesa. Y no desaprueban todos, porque si es así reclaman sin miedo.

Y al mismo momento el algoritmo de instagram me muestra un vídeo de un profesor diciendo «Si es que no se te mata un pibe porque no pudo manejar la situación «. Y ese profesor dice que dos alumnos suyos se mataron. No escucho más, cierro, me duele, me preocupa y me dan ganas de hablar con mis compañeros de la facu (otros profes) y ver si podemos acompañar a otras facultades a acompañar a otros profesores y otros pibes y pibas.

(*) Médica psiquiatra

Fuente: Publicado en El Nuevo Diario, edición 2155 del 4 de agosto de 2025

Noticias Relacionadas

Qué hacer cuando no recuerdes quien sos

Qué hacer cuando no recuerdes quien sos

Escribe: Laura Tamarit (*) – Esa es una pregunta que recientemente me hicieron, y lo cierto…
¡Este cuerpo no es mío!

¡Este cuerpo no es mío!

Escribe: Laura Tamarit (*) – Creo que este es un pensamiento que tenemos muchas mujeres cuando…
La brecha en la salud mental

La brecha en la salud mental

Escribe: Laura Tamarit (*) – Existe un programa, y una app, de la OMS que se…