- 05/03/2025
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La Justicia de los jueces


— Si de algo no debe tenerse duda es que jamás podrá haber un Poder Judicial prestigioso y creíble sin la presencia de magistradas y magistrados ante quienes se muestre un claro respeto y consideración, tal su naturaleza de piedra angular del sistema, cualquiera sea este, y sin perjuicio del fuero del que se trate.
— Así es, podrán exportarse sistemas, copiarse estructuras organizacionales, propagandear programas, pero si junto a ellos no se empodera a jueces y juezas, en verdad, se tendrá sólo una caricatura de justicia.
— No debe haber paisaje más bochornoso que el de ver a magistrados y magistradas maltratados, expresa o tácitamente, por el aparato administrativo, observarlos peregrinando por una licencia, o por un asistente o por hasta el más mínimo detalle.
— Resultaría casi insultante que, en reunión de jueces y juezas con la autoridad, sea un administrativo quien lleve la batuta y hasta intimide a aquellos.
— Si eso pasara, sería tal como habilitar la existencia de un Poder Judicial absolutamente prostituido, malformado, en verdad epicentro de la injusticia.
— Está claro, no existe justificación alguna para permitir que eso pase, salvo que el desorden, la comodidad, o la impericia sirva para ello.
— Así, si los asistentes jurídicos de los jueces, quienes gestionan en los hechos los procesos, no dependen de los jueces, en verdad valdría preguntarse ¿quién es el juez?
— En el Poder Judicial, así está concebido constitucionalmente, nadie puede tener superpoderes, caso contrario, estaría todo desvirtuado.
— Repito con énfasis, más allá de cualquier crítica puntual, todo Poder Judicial que pretenda considerarse prestigioso debe hacer un culto del respeto a la investidura de los jueces.
(*) Fiscal General de la Corte de Justicia de San Juan
Fuente: Publicado en El Nuevo Diario, edición 2133 del 1 de marzo de 2025


