• 25/11/2024
  • 4 de minutos de lectura

El G20, de la economía a la política

El G20, de la economía a la política

Delgado 1 Por Marcelo Delgado (*) –

Corría el año 1.999, y el G7 (Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Reino Unido, Estados Unidos), resultaban impotentes para resolver los desafíos económicos del siglo XXI. El crecimiento de China, Rusia, Brasil, la importancia de México, Argentina, los países del norte de áfrica, Australia, Canadá, España; entre otros actores; generaban la necesidad de una mesa más grande; que no sólo sea funcional a intereses políticos (como la ONU), sino que pueda ser base de grandes acuerdos económicos.

Lawrence Summers (secretario del Tesoro de EEUU) y Paul Martin (Ministro de Finanzas de Canadá), idearon este grupo hace 25 años, que convocaba a los titulares de las carteras económicas y presidentes de los bancos centrales, de los 20 países más relevantes de la economía, que hoy concentran más del 70% de la población mundial, y el 85% del PBI global. Esta idea de una reunión para acordar algunas reglas de juego en el comercio internacional, se transformó en el foro más importante de la economía mundial, y desde 2.008, la agenda se extendió a temas como el calentamiento global, las guerras, tecnología, logística y transporte entre otros temas. Al mismo tiempo, la convocatoria se referenció a las máximas autoridades de cada país y las instituciones asociadas.

Esta semana, se celebró el G20, en nuestro vecino país, Brasil; y no sólo convocó a los presidentes de los 19 países, miembros activos, Alemania, Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Francia, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Rusia, Reino Unido, Sudáfrica y Turquía; y la Unión Europea.

Estos foros, no sólo permiten a los países visibilizar sus posiciones, propuestas y acuerdos regionales, sino que se favorecen los encuentros bilaterales, que a la postre resultan más jugosos, que las cuestiones protocolares. Las reuniones paralelas y de los equipos económicos, siguen siendo las más operativas, pero el “cara a cara”, de los líderes globales, define las agendas. Al presidente Milei, ahora no le tocó estar con sus amigos, como lo hizo con electo Donald Trump hace unos días, sino que se encontró con algunos de sus enemigos ideológicos, como el anfitrión Lula Da Silva, Xi Jimping, o Bladimir Putin. Las agendas bilaterales de Argentina, sin lugar a dudas han cambiado significativamente con la llegada del presidente libertario, pero no podemos soslayar la importancia comercial y estratégica de Brasil, China o Rusia. Estados Unidos, puede ayudar a que la argentina tenga un buen trato con el FMI o el Banco Mundial, pero está clarísimo, que su socio comercial más importante es y será México. Los productos argentinos, tienen más chances de comercializarse en Europa, y los primarios, en China y Rusia. La Minería, el petróleo, la pesca y los productos con agregado de valor, como el aceite de soja, el mosto, o la miel; tendrán mejores posibilidades en los países emergentes, China y África del Norte, que en Estados Unidos. Por eso, el G20, es una oportunidad gigante, para hacer buena política, pero también excelentes negocios. ¿Será?


(*) Abogado, economista

Fuente: Publicado en El Nuevo Diario, edición 2125 del 23 de noviembre de 2024


Noticias Relacionadas

Finanzas vs. Industria

Finanzas vs. Industria

Escribe: Marcelo Delgado (*) – En las economías desarrolladas y maduras, las finanzas son aliadas estratégicas…
Economía “dual” para rato

Economía “dual” para rato

Escribe: Marcelo Delgado (*) – A casi tres años de cambio de modelo, la macroeconomía muestra…
El Banco Central y “Doña Rosa”

El Banco Central y “Doña Rosa”

Escribe: Marcelo Delgado (*) – El recordado periodista Bernardo Neustadt se refería a Doña Rosa cuando…