• 24/06/2024
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Trabajo Digno. Un nuevo marco legal, necesario y urgente

Trabajo Digno. Un nuevo marco legal, necesario y urgente

Delgado 1 Por Marcelo Delgado (*)

El Decreto 70/2023, planteó una reforma laboral, audaz y con un claro objetivo de debilitar a los gremios. Sin embargo, por tratarse de un decreto, la Justicia Nacional del trabajo, lo dejó sin efecto. De hecho, tocaba temas no sólo establecidos por leyes laborales, sino que están amparados por la Constitución Nacional, y en particular por el artículo 14 bis, el único sobreviviente de la reformada Carta Magna de 1.949.

Hace pocos días, el paquete de ley Bases, que tenía 58 artículos destinados a un nuevo marco de la legislación laboral, su paso por Senado, lo redujo a 17, donde se eliminaron aspectos, fundamentalmente, vinculados al sostenimiento de los gremios, los aportes solidarios de los trabajadores, y la vigencia de los acuerdos paritarios. No obstante, comienzan a vislumbrase cambios, que podrían reimpulsar el empleo. Entre los más destacados, están los referidos a las indemnizaciones, que podrían ser reemplazadas por un sistema de seguro, similar al fondo de cese que tiene la UOCRA. Se avanzó en la prohibición de los bloqueos a empresas, y las presunciones de trabajo, para profesionales y técnicos, que le facturan a las empresas como monotributistas o autónomos.

Pocos avances, para la mirada de los liberales, pero son pasos significativos, desde la redacción de la ley 20.744 en 1974. Lo cierto, es que el mundo cambió en estos últimos cincuenta años, y el impacto de las tecnologías, los cambios culturales y sociales, y los sistemas productivos; exigen renovadas formas de vínculos entre capital y trabajo, grupos de trabajadores y colaboradores, y los desafíos de incrementar la productividad, y al mismo tiempo mejorar la distribución de esos beneficios.

Según el SIPA (Sistema Integrado Previsional Argentino), desde 2.008, los trabajadores registrados del sector privado, son algo mas de 6 millones, cifra que se mantiene a pesar del crecimiento poblacional. Los del sector público, alcanzan algo más de 3,5 millones, y creció más que el empleo privado. Monotributistas y autónomos, superan los 3 millones, y constituyen el rubro que más creció desde que comenzó a medir el SIPA. Sin lugar a dudas, estos datos, refieren a que si se pretende impulsar el crecimiento del empleo formal, entre otras cosas, se requiere modernizar la legislación laboral.

Las modalidades de trabajo, han evolucionado, de un modelo rígido, jerárquico y formal; hacia un sistema orientado a objetivos, centrado en las personas, y dotado de tecnología. La productividad de las empresas crece, en la medida de una adecuada elección de colaboradores, y las retribuciones, están asociadas a beneficios económicos, pero también a las condiciones y flexibilidades. Resulta imposible, adecuar estas realidades, a los viejos marcos normativos. Necesitamos nuevas reglas, para preservar, los nuevos vínculos, que impulsen a las partes del acuerdo laboral. La ley Bases, ¿será el primer paso de este camino, o sólo una muestra de buenas intenciones?   

(*) Abogado, economista


Fuente: Publicado en El Nuevo Diario, edición 2103 del 22 de junio de 2024

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