- 03/12/2025
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Una niña de 11 años murió en el Hospital Rawson y su familia denuncia mala praxis: “En ocho horas pasó todo”

La muerte de Alma, una niña de 11 años que había ingresado el miércoles por la mañana al servicio de Urgencias del Hospital Rawson con un cuadro febril, desató una fuerte conmoción y derivó en una denuncia por presunta mala praxis contra el personal médico y de enfermería. La menor falleció ocho horas después de su llegada y su familia exige una investigación exhaustiva.
Según relató Patricia Uriarte, madre de la niña, todo comenzó alrededor de las 10:50, cuando Alma fue trasladada al hospital con fiebre, dolor abdominal y malestar general. Tras ser atendida por una médica, identificada por la familia como Claudia Olivera, les informaron que los signos vitales estaban dentro de parámetros normales y que quedaría internada en observación. Allí recibió un suero y le administraron Reliverán.
En las horas siguientes los estudios de sangre y orina no arrojaron alteraciones y la fiebre descendió, aunque el dolor abdominal continuaba. Pese a ese síntoma persistente, la familia asegura que los profesionales les dijeron que era un malestar común luego de un cuadro febril.
Pero la situación dio un giro brusco cerca de las 17:30. Alma se descompensó en la sala de observación: comenzó a presentar manchas moradas en el rostro y las manos, perdió estabilidad y ya no podía mantenerse de pie. De acuerdo a la denuncia, pese a la gravedad, las enfermeras intentaron tranquilizar a los familiares y minimizaron el cuadro.
En medio de la urgencia —y siempre según el testimonio de la familia— no recibieron asistencia del personal para cambiar a la niña, quien necesitaba ser movilizada. Finalmente, una trabajadora de limpieza consiguió una silla de ruedas, le colocó un camisolín y ayudó a trasladarla nuevamente hasta la camilla.
Minutos más tarde, Alma sufrió un paro cardíaco. Primero les comunicaron que no sabían si podrían reanimarla; luego, que había respondido; y finalmente que un segundo paro resultó fatal. Todo ocurrió en un lapso total de ocho horas desde su ingreso.
Los familiares sostienen que la médica solo pasó una vez por la sala y que nunca se convocó a otros especialistas, pese a que la profesional habría mencionado una posible sospecha de meningitis.
Los primeros datos de la autopsia indican que la niña tenía buen estado nutricional y que la causa del deceso fue un paro cardíaco. La familia reclama justicia y exige que se investigue a fondo el accionar del personal de salud involucrado.