- 13/10/2025
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Rugió el Zonda: El Automovilismo vivió una fiesta épica con el regreso del TC2000

Después de seis años de espera, el mítico autódromo de San Juan volvió a abrir sus puertas para una jornada inolvidable. La «Quebrada Rugiente» se colmó de gente que ovacionó el triunfo de Gabriel Ponce De León y dejó en claro que El
Zonda sigue siendo el templo sagrado del motor
El fin de semana fue una descarga de adrenalina pura. Tras una larga ausencia de seis años (la última vez había sido en 2019), el Autódromo El Zonda – Eduardo Copello volvió a latir con la pasión del automovilismo nacional. Y lo hizo a lo grande: el regreso del TC2000 y el show de las categorías del Zonal Cuyano transformaron el evento en una verdadera fiesta popular.
Ponce De León, el rugido de la victoria
En lo estrictamente deportivo, el show fue espectacular. El circuito, conocido por su exigencia y sus curvas ciegas entre las montañas, coronó a un campeón que hacía falta en el podio: Gabriel Ponce De León. El experimentado piloto, al volante de su Toyota Corolla Cross, se quedó con el triunfo en una final que tuvo de todo.
La carrera fue una batalla, con cambios de líderes y momentos de dramatismo, demostrando que El Zonda es un juez implacable que no perdona ni al más rápido. El triunfo de Ponce De León fue la cereza del postre para un fin de semana que ya era histórico.
El Zonda: La Quebrada volvió a rugir
Pero si hubo un verdadero protagonista, ese fue el público sanjuanino. La mística de la «Quebrada Rugiente» volvió a ser palpable. Miles de fanáticos colmaron las tribunas naturales, las laderas de los cerros se tiñeron de color y el rugido de los motores se mezcló con el grito eufórico de la gente.
El clamor popular demostró que el automovilismo no es un deporte más en San Juan: es una pasión innegociable. La gente dejó en claro que El Zonda sigue siendo su lugar predilecto para vivir el vértigo, la velocidad y la emoción de las carreras.
La vuelta fue un éxito rotundo, una comunión perfecta entre máquina, piloto y aficionado. El Zonda volvió, y lo hizo para quedarse.


