- 16/06/2026
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La nieve llegó tarde a la cordillera sanjuanina

Datos satelitales de la NASA confirmaron la primera nevada de la temporada en San Juan entre el 9 y el 10 de junio. Es el inicio más tardío de los últimos tres años y mantiene la atención sobre la disponibilidad de agua para la provincia.
La cordillera sanjuanina registró su primera nevada de la temporada entre el 9 y el 10 de junio, según datos satelitales difundidos por la NASA y analizados por especialistas locales. El fenómeno marca el comienzo de la acumulación nívea que alimenta las principales cuencas hídricas de la provincia, aunque llegó más tarde que en los años recientes y en un contexto de persistente crisis hídrica.
La especialista en clima Agustina Albeiro explicó que los modelos satelitales detectaron acumulados de hasta 25 centímetros de nieve en sectores de la cuenca del río San Juan y de hasta 30 centímetros en áreas de la cuenca del río Jáchal. El evento había sido anticipado por distintos pronósticos meteorológicos y finalmente quedó reflejado en las imágenes obtenidas por la agencia espacial estadounidense.
Los registros también muestran valores de 18,7 centímetros de nieve en zonas vinculadas a la cuenca del río Jáchal y 4,3 centímetros en sectores asociados a la cuenca del río San Juan. Sin embargo, la especialista destacó otro punto de medición ubicado más al norte, donde se detectaron 22,3 centímetros, considerado más representativo de la magnitud del fenómeno.
Más allá de los acumulados registrados, el dato que concentra la atención es la fecha de ocurrencia. La nevada de junio se convirtió en la más tardía de los últimos tres años.
En 2024, las primeras precipitaciones níveas se produjeron entre el 11 y el 16 de abril, durante un episodio que los especialistas identificaron como una temprana ola invernal. En 2025, la primera nevada llegó durante la primera semana de mayo. Este año, en cambio, la nieve recién apareció a pocos días del inicio formal del invierno.
La demora adquiere relevancia porque la acumulación de nieve en alta montaña constituye la principal fuente de recarga de los ríos sanjuaninos. En una provincia atravesada por la escasez hídrica, el comportamiento de las nevadas es seguido de cerca por organismos técnicos, productores y autoridades.
El panorama actual mantiene algunas señales de alerta. Para el ciclo hídrico en curso, el Gobierno provincial acordó una entrega de 677 hectómetros cúbicos (Hm³) de agua, mientras que las proyecciones estiman que el aporte natural del río San Juan rondará entre 615 y 620 Hm³.
Esa diferencia obligaría a utilizar reservas embalsadas. De acuerdo con estimaciones oficiales, podrían extraerse alrededor de 250 Hm³ de los diques, una situación que presionaría aún más sobre los niveles de almacenamiento hacia el final del invierno.
El secretario de Recursos Hídricos, David Devia, había advertido previamente que la nevada registrada en abril no generó aportes significativos a los ríos porque solo contribuyó a enfriar el suelo. Ahora, la expectativa está puesta en que las precipitaciones de junio permitan consolidar un manto níveo más estable y con capacidad de aportar agua durante el período de deshielo.
Aunque el inicio de la temporada blanca ya quedó confirmado, especialistas coinciden en que será necesario observar la evolución de las próximas semanas para determinar si la acumulación alcanzará niveles suficientes para mejorar las perspectivas hídricas de San Juan. Por ahora, la llegada de la nieve representa una señal esperada, pero todavía insuficiente para revertir las preocupaciones sobre la disponibilidad de agua en la provincia.


