• 21/09/2026
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Gualcamayo proyecta una nueva mina por US$ 665 millones

Gualcamayo proyecta una nueva mina por US$ 665 millones

Tres años después de haber sido adquirida cuando avanzaba hacia el cierre, la operación de Jáchal prepara Carbonatos Profundos, un proyecto subterráneo que prevé producir unas 166.000 onzas anuales durante al menos 17 años.

Gualcamayo pasó en tres años de tener presentado un plan de cierre a proyectar una nueva mina subterránea con una inversión de US$ 665 millones. El proyecto Carbonatos Profundos (DCP), aprobado para ingresar al RIGI a comienzos de 2026, se convirtió en la principal apuesta para extender la actividad del yacimiento ubicado en Jáchal.

El cambio comenzó en septiembre de 2023, cuando AISA Group compró Minas Argentinas. En ese momento, Gualcamayo llevaba 15 años de producción comercial, había extraído más de 3 millones de onzas y contaba con recursos conocidos por 1,4 millones de onzas. La mina ya había presentado su plan de cierre ante la Provincia.

La nueva etapa no implicó, sin embargo, mantener sin cambios el esquema productivo. En abril de 2024 se detuvieron el minado y la trituración porque, según la empresa, el mineral que permanecía en los rajos y en la mina subterránea no justificaba económicamente continuar con su extracción. Desde entonces, la operación se concentró en recuperar oro del material previamente extraído y depositado en el valle de lixiviación.

La compañía reconstruyó la pila de lixiviación, modificó el sistema de riego e introdujo ajustes metalúrgicos. En 2025, sin procesar mineral nuevo, Gualcamayo produjo 43.700 onzas equivalentes de oro. El costo por onza vendida bajó de US$ 2.400 en 2023 a aproximadamente US$ 1.150, una reducción cercana al 52%.

Según información presentada ante la Comisión Nacional de Valores, el resultado económico pasó de terreno negativo en 2023 a US$ 116 millones antes de impuestos en 2025, mientras que la inversión anual se multiplicó por diez y actualmente ronda los US$ 60 millones.

El salto de escala previsto está puesto ahora en Carbonatos Profundos, un cuerpo mineralizado situado debajo de las antiguas áreas productivas. Después de más de 80.000 metros de perforación con diamantina, DCP reúne más de 4,8 millones de onzas en recursos, de las cuales 2,4 millones corresponden a reservas, de acuerdo con el anexo de datos difundido por la empresa.

El plan contempla una mina subterránea y una planta de oxidación a presión, tecnología que, según la compañía, no tendría antecedentes en Sudamérica si el proyecto se concreta. Con los recursos identificados hasta ahora, la proyección es alcanzar alrededor de 166.000 onzas anuales durante al menos 17 años.

La empresa estima además que Carbonatos Profundos podría generar US$ 26.500 millones en exportaciones entre 2030 y 2055. Durante la construcción se prevé una demanda de entre 1.000 y 1.500 trabajadores.

Los primeros trabajos ya comenzaron. En agosto se iniciaron obras preliminares por más de US$ 15 millones para ampliar la planta existente, los almacenes de reactivos y los campamentos. Los principales trabajos civiles fueron adjudicados a una empresa sanjuanina que incorporó 230 trabajadores, llevando a cerca de 1.000 personas la dotación vinculada a la actividad de Gualcamayo.

“Vamos por un nuevo Gualcamayo. No se trata solamente de extender la vida de la operación que conocemos, sino de construir una nueva mina, con otra escala, nueva tecnología y un horizonte de largo plazo”, afirmó Gabriel Corvo, CEO de Minas Argentinas.

El impacto provincial también aparece entre los datos informados por la compañía: el 96% de los trabajadores de Gualcamayo son sanjuaninos y más del 69% de los bienes y servicios contratados tienen origen en la provincia.

La apuesta, además, excede Carbonatos Profundos. Gualcamayo informa actualmente 7,1 millones de onzas en recursos y 4,9 millones en reservas certificadas, obtenidas a partir de estudios en profundidad realizados sobre apenas el 4% de una propiedad de casi 40.000 hectáreas.

Sobre esa superficie todavía no estudiada en profundidad, AISA impulsa el denominado Programa G50, que prevé inversiones por US$ 1.500 millones y que la compañía evalúa presentar como un segundo proyecto bajo el RIGI. Su primera etapa demandaría entre 24 y 36 meses para evaluar recursos remanentes y avanzar con nuevas exploraciones de oro y metales industriales.

La magnitud final de esa expansión dependerá de los resultados de exploración y de la evolución de Carbonatos Profundos. “Hace tres años compramos una mina que tenía presentado su plan de cierre. No vinimos a administrar ese cierre”, sostuvo Juan José Retamero, fundador de AISA Group. Y definió el nuevo escenario: “Gualcamayo ya no discute cuándo termina. Discute hasta dónde puede crecer”.

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