- 28/07/2026
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El negocio de cuidar mascotas mueve u$s73.000 millones al año

Perros y gatos dejaron de ser simplemente «la mascota de la casa» para convertirse en un motor económico de escala global. Un informe de la consultora Precedence Research calculó en 73 mil millones de dólares durante 2025 todo lo relacionado al cuidado de mascotas. Se proyecta 79.730 millones para este año y un salto hasta u$s172.080 millones hacia 2035, de la mano de un crecimiento anual cercano al 9%. Los medicamentos veterinarios ya representan el 44% de esa facturación.
¿Qué explica semejante expansión? Un estudio de la firma financiera Cohen lo vincula directamente con un cambio demográfico de fondo: la tasa de fertilidad mundial se desplomó de cinco hijos por mujer en 1960 a menos de 2,3 en la actualidad, con buena parte de los países ya debajo del nivel de reemplazo generacional. Menos chicos, más hogares unipersonales y una población que envejece dejan un lugar cada vez más central para los animales de compañía dentro de la vida familiar.
Ese corrimiento se traduce en plata concreta a través de tres frentes: comida premium, atención médica cada vez más sofisticada y una oferta creciente de servicios digitales pensados exclusivamente para mascotas. Diagnóstico por imágenes, cirugías, oncología veterinaria, telemedicina, seguros de salud animal e incluso inteligencia artificial aplicada a radiografías forman parte de lo que ya se conoce como «pet economy».
Argentina no queda al margen de esta ola. Con más del 80% de los hogares conviviendo con al menos un animal, según datos de la empresa Companion, el mercado local empezó a copiar productos y lógicas de la medicina humana. Grupo Omint lanzó en mayo su primera cobertura médica pensada para perros y gatos, mientras que la propia Companion ofrece un esquema de suscripción mensual que reemplaza los gastos veterinarios imprevistos por una cuota fija, con reintegros y un servicio de guardia veterinaria online las 24 horas.
El fenómeno también llegó a los laboratorios: König desarrolló localmente un antiinflamatorio específico para tratar el dolor en mascotas, en sintonía con una población animal que hoy vive más años y accede a tratamientos cada vez más parecidos a los que recibiría una persona.


