- 08/05/2026
- 6 de minutos de lectura
Condena a un sujeto por Grooming: los Fiscales dieron más detalles sobre el inédito proceso

La causa se inició a partir de una alerta internacional emitida por Meta y permitió identificar a un acusado que captaba menores a través del videojuego Free Fire. El fiscal Pablo Martín destacó el trabajo conjunto entre ambas provincias para lograr una rápida condena.
El trabajo articulado entre la Unidad Fiscal de Investigación de Delitos Informáticos y Estafas del Ministerio Público Fiscal de San Juan y el Ministerio Público de la Provincia de Buenos Aires permitió identificar, rastrear y condenar a 2 años y 6 meses de prisión condicional a un joven acusado de grooming y tenencia de material de abuso sexual infantil (MASI), en el marco de una investigación que se originó tras una alerta internacional emitida por plataformas digitales.
La audiencia de control de detención y juicio abreviado se realizó este miércoles 7 de mayo ante la jueza Mabel Moya. En representación del Ministerio Público Fiscal participaron el fiscal Pablo Martín y el ayudante fiscal Federico Pereyra, junto al colaborador Federico Ariel Martínez.
La investigación comenzó luego de que Instagram/Meta emitiera un reporte ante el Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados (NCMEC), organismo internacional encargado de recepcionar alertas vinculadas a delitos contra menores en entornos digitales. El informe advertía sobre conductas compatibles con grooming por parte del usuario “joel.0000000000”.
A partir de esa notificación, la UFI de Delitos Informáticos y Estafas desplegó una compleja tarea investigativa para identificar al responsable detrás del perfil denunciado. Mediante el análisis de direcciones IP, correos electrónicos asociados a cuentas, registros aportados por Google y datos telefónicos, los investigadores lograron determinar que el sospechoso era Joel Medina, de 21 años, domiciliado en la localidad bonaerense de 9 de Julio.
Según detalló Martín, las víctimas eran dos niñas sanjuaninas de 12 años que habían tomado contacto con el acusado mientras jugaban Free Fire. Posteriormente, las conversaciones se trasladaron hacia Instagram, donde el imputado realizaba videollamadas de contenido sexual y solicitaba imágenes íntimas a las menores.
“Es un caso de grooming realmente claro, prácticamente de manual”, sostuvo el fiscal, quien además explicó que el acusado nunca había estado en San Juan y que todo el vínculo se desarrolló a través de plataformas digitales.
Uno de los aspectos centrales de la investigación fue la coordinación entre las autoridades judiciales de San Juan y el Ministerio Público bonaerense. Gracias a ese trabajo conjunto, el pasado 5 de mayo se concretó un allanamiento por exhorto en Buenos Aires, donde se produjo la detención del imputado y el secuestro de distintos dispositivos electrónicos.
Personal de la Brigada Policial de la Unidad Fiscal de Delitos Informáticos de San Juan viajó hacia territorio bonaerense para participar del procedimiento junto a efectivos locales y posteriormente trasladó al detenido a la provincia el 6 de mayo, donde quedó a disposición de la Justicia sanjuanina.
Durante el análisis preliminar del teléfono celular secuestrado, procedimiento conocido como “triage”, los investigadores detectaron además material de abuso sexual infantil almacenado en el dispositivo. Ese hallazgo derivó en la incorporación del delito de tenencia de material de abuso sexual infantil a la causa.
Finalmente, la magistrada resolvió formalizar la Investigación Penal Preparatoria contra Joel Medina por los delitos de grooming y tenencia de material de abuso sexual infantil, ambos en concurso real y en calidad de autor material.
Asimismo, se homologó un acuerdo de juicio abreviado y el acusado fue condenado a dos años y seis meses de prisión de cumplimiento condicional. Entre las reglas de conducta impuestas, deberá fijar residencia en la provincia de Buenos Aires, realizar tratamiento psicológico, asistir a talleres vinculados a nuevas masculinidades y acreditar continuidad laboral. Además, se ordenó el decomiso del teléfono celular utilizado en los hechos.
Martín advirtió además sobre el crecimiento sostenido de este tipo de delitos. “Desde 2024 vimos un aumento exponencial, cercano al 150%”, señaló, al tiempo que insistió en la importancia de la educación digital y el control parental para prevenir situaciones de violencia digital contra niños, niñas y adolescentes.
El fiscal recordó que las denuncias pueden realizarse en ANIVI y también ante la Fiscalía de Delitos Informáticos de San Juan.


