• 25/03/2026
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La inflación le ganó a la recesión

La inflación le ganó a la recesión

delgado 4 Escribe: Marcelo Delgado (*) –

El programa monetario que impulsó el gobierno nacional desde diciembre de 2023 fue una aspiradora de pesos y mantuvo a raya el dólar. De manera complementaria, se estimuló paritarias por debajo de la expectativa inflacionaria y apertura de importaciones para regular los precios internos.

Ese combo, en cualquier economía, es “recesivo”. Las altas tasas de interés para mantener los pesos en el sistema financiero, el dólar anclado y los salarios estancados, provocan una caída del consumo. Ni la salida de los dólares del colchón pueden compensar la parálisis de los flujos de inversiones y capital.

El resultado es una brutal caída de consumo, un violento ajuste de los precios relativos y, en particular, de los servicios públicos, combustibles, energía, internet, medicina privada, alimentos, entre otros, que crecieron a un ritmo mayor que el promedio de la inflación.

Un cambio de rumbo es necesario y urgente, con un alto grado de apoyo en el inicio del proceso con la esperanza, no solo de ganarle a la inflación, sino también de recuperar una senda de crecimiento, que permita mejorar los ingresos, fortalecer el mercado, y desarrollar todas las potencialidades de un país bendecido por los recursos naturales.

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El año 2024, fue la bisagra que soportó el brusco cambio de reglas de juego, con la mirada puesta en 2025 como horizonte de cosecha. Sin embargo, desde mayo de 2025, con un mínimo de 1.5%, no dejó de crecer hasta el 2.9% del mes pasado. Más del 31% acumulado en los últimos doce meses (ver cuadro ajunto). A las dificultades internas, ahora se suma inflación importada, producto de los conflictos bélicos internacionales, las altas tasas de interés, y la bajísima tasa de inversión. La contracara es la caída de los ingresos, la baja del consumo, el incremento record de las deudas familiares y de Pymes. Desde 2023, se perdieron más de 200.000 puestos formales de trabajo y cerraron unas 30.000 empresas. Algunos sectores muy dinámicos, como el petróleo, la minería, la ganadería o agricultura, no logran compensar el crónico deterioro del mercado interno; la crisis se hace visible no solo en los números de la economía, sino que se registra un sutil incremento del avance narco, la delincuencia urbana, jóvenes limpiavidrios, migración de la escuela y salud privada al sector público, entre otros emergentes, que se consolidan cuando las crisis se prolongan.

Gran parte de la realidad económica es herencia. Sin embargo, la transición prolongada, la presión inflacionaria, la depresión de los mercados internos, las economías regionales, el turismo, y la falta de competitividad por los altos costos internos, las tasas de interés, la inexistencia de un mercado de capitales, entre otras, constituyen una seria amenaza a la sostenibilidad del modelo. Por ahora, sigue ganando la inflación aún con recesión y la esperanza se va transformando en “quimera”.

(*) Abogado, economista

Fuente: Publicado en El Nuevo Diario, edición 2184 del 21 de marzo de 2026

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