- 22/12/2025
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Economía Argentina 2025, en blanco y negro


Los procesos de cambio, se gestan mediante una cadena de sucesos, que conducen a un resultado. A partir del 10 de diciembre de 2.023; Argentina, transita un cambio significativo de “modelo de país”. Tras más de 20 años, de políticas económicas neo keynesianas, con fuerte intervención estatal, el presidente Milei, llega a la presidencia con una agenda liberal. Menos Estado, más mercado, y fuertes vínculos con Estados Unidos.
El primer hito, fue el decreto 70/2.023, que de manera integral, pretendió una ágil reestructuración de la matriz económica. Luego en 2.024, la ley Bases, (La Ley 27.742, Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos), profundiza el cambio de modelo, y ratifica el rumbo marcado desde el primer día de gobierno.
El 2025, marcado por las elecciones de medio término del 26 de octubre, se caracterizó por marchas y contramarchas, vetos, inconstitucionalidades y denuncias cruzadas, que pusieron en jaque, el proceso iniciado a fines de 2.023. Veamos las principales variables, que marcaron la economía del año 2.025.
- Dólar: El comienzo del año, estuvo marcado por el debate sobre el valor de cambio del verde y las posibilidades de cumplir con los compromisos externos. El gobierno, logró imponer su agenda cambiaria, y, los acuerdos con el FMI y la ayuda americana, sortearon las dificultades de la deuda. La salida parcial del cepo, fue una buena noticia, aunque se espera que en el corto plazo se eliminen las restricciones aún existentes.
- Pesos: El exceso de pesos, heredados de la gestión anterior, resultó una amenaza en cada renovación de deuda. Si bien, el tesoro logró colocaciones en cada licitación, esto elevó la tasa de interés a valores de tres cifras, lo que complicó el crédito para consumo e inversión.
- Inflación: Las presiones inflacionarias persistentes, encontraron límites en la “importación”, y la falta de circulante en el mercado interno. El dato doloroso, que el mayor crecimiento de los precios, se dio en alimentos, medicamentos y energía; que castigan a los sectores más vulnerables.
- Consumo e Inversión: Este aspecto, es el más débil de la gestión. El consumo, castigado en los años anteriores, continuó la caída, llegado a niveles históricos de las crisis de 2.001. La inversión, a pesar de los esquemas de incentivos, se mantuvo en los niveles más bajos desde el año 2.000. Falta de confianza, altos costos del crédito, y un mercado interno recesivo, las causas más influyentes.
- Expectativas: Hasta el 26 de octubre, primó la prudencia extrema, y todos los planes, estaban condicionados al resultado electoral. El 27, con un triunfo contundente del oficialismo nacional, los mercados financieros, rebotaron en señal de confianza. Sin embargo, en la economía “real”, todavía, no se materializan en acciones, en función de la confianza depositada por el pueblo argentino, en el gobierno, para los próximos dos años.

En este escenario, el ejecutivo nacional, con un nuevo gabinete, un Congreso más afín, y toda la esperanza puesta en el cambio de modelo; tiene tiempo de descuento para:
- Impulsar el empleo y el consumo en el mercado interno.
- Consolidar la baja de inflación y eliminar los controles cambiarios aún existentes.
- Alivianar la carga fiscal, sin afectar el Superávit estatal.
- Revertir el saldo negativo de inversiones extranjeras e impulsar las locales.
- Desarrollar un sistema federal de Obra Pública, sostenible en el tiempo.
- Configurar un nuevo esquema previsional, para los pasivos.
- Completar las reformas estatales prometidas.
- Estructurar un modelo estable de mediano a largo plazo.
El 2.025, será recordado como el año, donde los argentinos elegimos continuar el cambio de rumbo. El 2.026, tiene el desafío de mostrar las bondades del rumbo elegido, o será el desencanto.
(*) Abogado, economista
Fuente: El Nuevo Diario, edición 2175 del 20 de diciembre de 2025


