- 23/06/2025
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Los dólares del colchón, para paliar la crisis


La obsesión argentina de guardar los ahorros en dólares, desde los años 80 del siglo pasado, han desafiado a todos los planes económicos de los últimos 50 años. Las estimaciones más conservadoras, afirman que al menos U$S 250 mil millones de verdes, están al margen de la economía formal. El 20% de esa cifra, supera la totalidad de las reservas líquidas del BCRA. La inyección de estos flujos en la golpeada economía doméstica, significaría un fuerte impulso en el comercio, la construcción, los servicios; y podría empujar a la economía, a crecer por hasta un 10% en un año.
Por este motivo, el año pasado, el gabinete económico, estructuró el blanqueo, que venció el 3 de mayo pasado. Si bien la cifra de adhesión fue importante, algo más de U$S 20.000 millones, la expectativa era del doble. Este dinero, depositado en el sistema bancario, debería servir para motorizar préstamos en dólares, y mover la moneda estadounidense, sin afectar las reservas nacionales. Esta situación, motivó nuevas medidas para sacar los dólares del colchón.
El gobierno anunció, que se podrían utilizar recursos no declarados, sin penalidades ni persecuciones. La respuesta fue una catarata de objeciones jurídicas, técnicas, diplomáticas y políticas. Los primeros escollos legales, están centrados en los preceptos constitucionales, referidos a los impuestos, que deben modificarse por ley, con iniciativa en la cámara de diputados. (Art 72 de la CN). Por ello, más allá de algunos ajustes reglamentarios del ARCA (ex AFIP), el gobierno envió un proyecto de ley al Congreso. Las cuestiones técnicas, se refieren a la dificultad de diferenciar el origen de los fondos. Si se trata de dinero en el colchón, proveniente de actividades comerciales no declaradas, que es el espíritu de la iniciativa; vía libre. Pero el mismo mecanismo, podría habilitar el uso de dinero proveniente del narcotráfico, la trata, terrorismo o corrupción política; entre otros; perseguidos por la ley de manera más severa, que le simple evasión fiscal. Sobre este punto, hay muchas discusiones y pocas propuestas. Las cuestiones diplomáticas, se refieren a las regulaciones internacionales, referidas al movimiento de capitales, que imponen controles a los países, para evitar refugios fiscales, de actividades penadas, y que esta reglamentación vulnera en varios aspectos. Finalmente, la discusión política, se refiere a la decisión de premiar a los evasores, dejando en inferiores condiciones a quienes cumplieron con sus obligaciones tributarias. Es un “premio a los ricos, pícaros”, que deberían pagar más impuestos.
Al final, los anuncios; no han provocado ninguna reacción y la debilidad de la iniciativa; no despierta entusiasmo entre los tenedores de ahorros al margen del sistema. Sin embargo, algunos verdes, salen del colchón, y los conocedores del mercado, afirman que los verdes que apareen, son para paliar la crisis. Muchos profesionales y empresarios; mantienen la “esperanza”, de que finalmente la economía se va a recuperar, y por eso; apelan a las reservas, para evitar el deterioro de sus unidades productivas. Por otra parte, otros especulan con una devaluación, que justifique utilizar los billetes guardados. En ambos casos, los incentivos, no son los propuestos.
(*) Abogado, economista
Fuente: Publicado en El Nuevo Diario, edición 2149 del 21 de junio de 2025


