- 21/05/2025
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¿Rompemos el Chanchito?


Hace tiempo que los argentinos, perdimos la conducta del ahorro. Es cierto también, que las monedas que guardábamos en el chanchito, se las comía la inflación, y el valor del metal, terminaba siendo más conveniente que el de cuño.
Por eso, desde hace años, el chanchito, fue reemplazado por la reserva en billete verde. El dólar, en el mediano plazo, recuperaba su valor, y fue la forma de conservar los ahorros, y de algún modo, cuando la oportunidad lo aconsejaba, se transformaba en algún bien.
Pero desde que la AFIP, hoy ARCA, incorporó más tecnología y sofisticó los controles; se hacía cada vez más difícil, comprar un inmueble o un vehículo, sin poder justificar los ingresos. Muchas veces, de micro ahorros, de ingresos adicionales, ayuda familiar, o venta de otros bienes no declarados, o facturados en defecto; se hacía imposible o muy difícil, acreditar el origen genuino de los fondos.
Por otra parte, costaba decidir transformar los ahorros líquidos, en dólares, a bienes, que son más difíciles de ocultar y al mismo tiempo, si necesito vender, cuesta transformar nuevamente en billete. Así, con el tiempo, se fueron acumulando recursos, que en el caso más pesimista, superan los 200 mil millones de dólares. Esos recursos, están totalmente al margen del sistema financiero formal, y por ello, tienen un alto costo de oportunidad, por lo que no generan intereses, y su rendimiento; está a expensas de que el gobierno, devalúe la moneda soberana, en favor de los verdes. Y la verdad, es que durante mucho tiempo, esa fórmula, no falló.
Si un 20% de esos ahorros, se canalizaran en el sistema productivo real, generaría un gran impacto positivo, en la economía doméstica, dinamizando sectores como la construcción, el comercio, los servicios y la adquisición de bienes durables. Por este motivo, ya con el blanqueo cerrado, el gobierno avanza en un sistema de “perdón fiscal”, que garantiza hasta los 100.000 dólares, se pueden invertir, sin justificar el origen de los fondos, declarando que no pertenecen al narcotráfico, el juego ilegal o la trata de personas. De todas maneras, es una forma sutil, de blanquear ahorros no declarados.
Al mismo tiempo, quien compró dólares hace 20 años, ya perdió, ms del 30% de su poder de compra. El que los adquirió desde setiembre de 2.023 hasta diciembre de 2.024, han perdido mas del 40%. Ahora, sin impuestos que lo afecten y con una flotación de mercado, parece que finalmente se encamina a la estabilidad, acompañando en el mejor de los casos, la tasa de inflación. De este modo, el que se queda con los billetes, es probable, que siga perdiendo, y sus ahorros, se diluyan como en el chanchito, las viejas monedas. El dilema es: Si los cambio por bienes, que me garantiza que mañana el ARCA, no me sacude con un nuevo impuesto. Que pasa, si finalmente al gobierno, no le funciona el plan, y el verde vuelve a volar. En ambos casos, la alternativa de conservarlos, tiene también un alto costo. Esta vez, ¿rompemos el chanchito o apostamos a que el fracaso del gobierno, no devuelva el valor de los ahorros ocultos?
(*) Abogado, economista
Fuente: Publicado en El Nuevo Diario, edición 2144 del 17 de mayo de 2025


