• 13/10/2025
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…nadie pregunta

…nadie pregunta

Gustavo Ruckschloss Escribe: Gustavo Ruckschloss –

Uno cree que el mundo funciona por lo que hacemos. No hay cómo saber, ni hay por qué saber, el universo de acciones que los otros ocho mil millones de personas realizan para que, en conjunto, el mundo ande.
Tanto es así, que ni siquiera sabemos quién estuvo aquí hace un rato, haciendo lo que fuera para que las cosas funcionen. Nadie sabe quién ni cómo hizo la comida para que yo, simplemente, coma. Tampoco conocemos el esfuerzo puesto en conseguir que esa flor llegue a estar en el florero. Solo cuenta mi decisión de comprarla y ponerla allí. Ignoramos todo un mundo de personas y trabajos previos.

Sabemos de nuestros esfuerzos —los míos, y nada más— y, si se puede, hacemos lo posible por darlos a conocer y hacerlos valer. Verlos y apreciarlos es el último paso, el momento en que se cotizan. Ignoramos la procedencia, el ingenio y el trabajo de todo lo anterior.
Un vino añejo lleva no solo tiempo en su sabor: lleva mucho quehacer y saber detrás del corcho. Un celular es el producto de millones de horas-hombre, además de la suma del saber humano. Sin embargo, disfrutamos de beber y hablar sin el menor esfuerzo.

Por otro lado, está bien que así sea. Sería un loquero la vida si todos supiéramos todo lo que hacen todos. Es una ley automática: se disfrutan los resultados sin importar los esfuerzos previos.
Así, sin saberlo, la vida nos aplica lo que decía mi abuelita: “mostrar el niño y no hablar de los dolores del parto”.

Fuente: Publicado en La Pericana, edición 461 del 12 de octubre de 2025

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