• 08/06/2023
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Balance del desastre y un tiro por la culata

Balance del desastre y un tiro por la culata


Mariano Eiben Por Mariano Eiben

«En la guerra vale todo y todo sirve para derrotar al enemigo» sigue siendo el lema de las tropas rusas en esta guerra contra Ucrania que se acerca al año y medio de duración. El reciente episodio de destrucción de diques contenedores de toneladas de agua en la represa de Nova Kajovka, cuyas consecuencias se están empezando a ver, es una prueba fehaciente de ello.

Desde lo estratégico, la inundación de las llanuras en torno al río Dniéper dificulta las operaciones de ataque y beneficia a las defensas rusas en medio de esta contraofensiva ucraniana, que ha logrado recuperar kilómetros Bakhmut, territorio que en un tiempo fue una ciudad y ahora es solo un cementerio de escombros.

Las autoridades de Ucrania han hecho un balance provisional de las consecuencias del derrumbe de la represa y hasta el momento hay 1.450 personas evacuadas y unas 100.000 hectáreas de terrenos agrícolas anegadas; esto no es un dato menor, ya que podría verse afectada la cadena de producción de alimentos que abastece a otros países de Europa al tratarse de una de las zonas más provechosas del continente. Además, la destrucción de la represa hace imposible el funcionamiento de al menos 31 sistemas de irrigación, no sólo de la provincia de Jersón, sino también de las regiones colindantes de Dnipropetrovsk y Zaporiyia. Estos sistemas permitían regar más de medio millón de hectáreas.

Por este atentado, al menos 20.000 personas están sin luz y cientos de miles se han quedado sin acceso a agua potable. En total, 80 municipios en los que residen unas 42.000 personas corren riesgo de verse inundados y la evacuación de los habitantes continúa efectuándose a pesar de los ataques rusos. Por su parte, las autoridades rusas en las zonas inundadas también han hecho su propio recuento de daños. Se estima que se hará una evacuación de entre 1.000 y 1.500 personas mientras crece el temor a epidemias por la muerte masiva de animales y la inundación de cementerios.

Las autoridades ucranianas han tildado el ataque como un «ecocidio» y han advertido también sobre el peligro que suponen las minas flotantes desenterradas por las inundaciones y la propagación de enfermedades y sustancias químicas peligrosas. El gobierno ha aprobado de urgencia una partida presupuestaria para construir tuberías que lleven agua potable a las regiones que utilizaban la presa para su suministro en el sur del país.

Las imágenes del desastre muestran una infinita cantidad de peces, aves y animales de campo muertos, presumiblemente por el derramamiento de aceite de motor almacenado en la sala de máquinas de la central hidroeléctrica. Kiev denunció el vertido al río Dniéper y al Mar Negro de al menos 150 toneladas de aceite hidráulico, como consecuencia de una explosión que solo pudo haberse producido desde el interior de la sala de máquinas de la central.

Según el Ministerio de Economía ucraniano, construir una nueva central hidroeléctrica costaría más de 930 millones de euros.

Fuente: Nuevo Mundo, edición 724 del 7 de junio de 2023



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