• 04/02/2026
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Asesinan en Libia a Saif al Islam, hijo del exdictador Muamar al Gadafi

Asesinan en Libia a Saif al Islam, hijo del exdictador Muamar al Gadafi

El crimen del heredero político del antiguo régimen reaviva la inestabilidad en un país marcado por la fragmentación y la violencia tras la caída del poder gadafista.

Saif al Islam Gadafi, uno de los hijos del derrocado dictador libio Muamar al Gadafi, fue asesinado el martes 3 de febrero en el oeste de Libia, tras un ataque armado perpetrado en su residencia por cuatro hombres, según informaron fuentes de su entorno político.

De acuerdo con Abdullah Otham, asesor personal y jefe del equipo político del fallecido, los atacantes irrumpieron en la vivienda, lograron desactivar los sistemas de alarma y vigilancia y luego “lo asesinaron a sangre fría”, antes de huir del lugar.

La Fiscalía libia anunció la conformación de una comisión especial que se trasladará a la zona para investigar las circunstancias del crimen e interrogar a personas cercanas al entorno del fallecido. Hasta el momento, no se han informado detenciones ni la identidad de los responsables.

Saif al Islam Gadafi, nacido en 1972, fue considerado durante años el posible sucesor político de su padre, quien gobernó Libia durante 42 años, hasta ser capturado y asesinado tras las revueltas de 2011. Aunque inicialmente intentó proyectar una imagen de reformista moderado, su figura quedó profundamente cuestionada cuando, durante el levantamiento popular, amenazó con un “baño de sangre” contra los opositores al régimen.

Ese mismo año, la Corte Penal Internacional (CPI) emitió una orden de arresto en su contra por presuntos crímenes de lesa humanidad. Más tarde, en 2015, fue condenado a muerte por un tribunal de Trípoli por el uso de la violencia contra manifestantes, aunque la sentencia nunca se ejecutó y fue rechazada por autoridades rivales en el país.

Pese a su historial judicial, Saif al Islam intentó regresar a la escena política y presentó su candidatura a las elecciones presidenciales de diciembre de 2021, proceso que finalmente fue suspendido, tras el rechazo de las autoridades electorales y el agravamiento de la crisis institucional.

Su asesinato vuelve a poner en evidencia la fragilidad del escenario libio, donde las disputas internas, las lealtades armadas y la ausencia de un poder central sólido continúan marcando el destino del país más de una década después de la caída del régimen gadafista.

Fuente: DW

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