- 23/07/2024
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Analizando la efectividad de las tareas escolares en casa


Las tareas en casa son las actividades diseñadas por los docentes para que el estudiante resuelva fuera del horario escolar. En líneas generales, son importantes siempre que se utilicen con moderación como herramienta de apoyo al aprendizaje, estén alineadas con los objetivos educativos y adaptadas a las capacidades de cada estudiante.
Según diferentes investigaciones, la efectividad o el impacto positivo está relacionado con la edad de los alumnos y la cantidad de tareas, lo que lleva a cuestionar los beneficios de los deberes teniendo en cuenta que cada estudiante puede tener una respuesta diferente a este requerimiento además de ayudarlo a lograr un máximo rendimiento.
El debate sobre: “Deberes si, deberes no?”, comienza porque no hay duda que cada familia tiene circunstancias personales que condicionan la aceptación de las tareas extraescolares.
Podemos mencionar beneficios o inconvenientes. En cuanto a la efectividad se observa que fomentan el sentido de responsabilidad, si bien puede trabajarse desde diferentes perspectivas y momentos, los deberes refuerzan los contenidos trabajados en las aulas, son una oportunidad de practicar la responsabilidad; ofrecen una rutina, lo cual resulta importante en los primeros años, permiten trabajar la organización, distribuir el tiempo personal, estimulan la autonomía y la independencia en las tareas y el esfuerzo personal, lo que potencia también la autoestima. En resumen, hacer los deberes supone un hábito que todo alumno debe adquirir desde la escuela para ser capaz de establecer rutinas y una responsabilidad personal que, en el futuro, le exigirán los estudios avanzados.
En cuanto a los inconvenientes de llevar tareas a casa se advierte que pueden generar cierta presión cuando los padres trabajan o desconocen los contenidos y tienen más de un hijo en edad escolar; limitan su tiempo libre, siendo necesario buscar el equilibrio en la cantidad de deberes y poder disfrutar el tiempo de ocio. La vivencia de «una obligación» puede verse como incumplimiento de alguna manera del Artículo 31 de la Convención de los Derechos del Niño: «El niño tiene derecho al descanso y al esparcimiento, al juego y a las actividades propias de su edad y a participar libremente en la vida cultural y en las artes».
Quizás la clave sea encontrar el punto medio o buscar alternativas como la participación en el trabajo por Proyecto, mayor integración con herramientas digitales o actividades en grupos, o pequeñas tareas concretas que estimulen la creatividad y la curiosidad, con el enfoque y la estructura adecuada. Siempre teniendo presente qué queremos enseñar y cómo pueden aportar positivamente las tareas extra escolares a los aprendizajes.
Fuente: Laura Peraita: Deberes escolares sí o no.
(*) Docente, exsecretaria de Educación
Fuente: Publicado en Nuevo Mundo, edición 971 del 22 de julio de 2024


