- 05/06/2024
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A 10 años del primer trasplante renal San Juan incrementó el número de pacientes con posibilidades

Hay 175 pacientes en lista de espera lo que significa que mejoraron los diagnóticos y el proceso de análisis para sumar pacientes aptos para un transplante renal. Profesionales de la provincia hablaron de la situación actual de los trasplantes de órganos, en LA VENTANA. MIRA EL VIDEO DEL PROGRAMA.
Gastón Álvarez, médico nefrólogo Jefe del equipo de trasplante de la clínica El Castaño; Paola Montaño, coordinadora administrativa del INAISA; Marianela Serafín, psicóloga y Gabriela Expósito, trabajadora social dieron detalles de cómo se encuentra la situación de los trasplantes de órganos en San Juan.
¿Cuál es la realidad hoy del trasplante renal en San Juan?
“Tenemos que empezar por la enfermedad renal que es cuando la funcionalidad de los riñones se anula y el paciente necesita una terapia de reemplazo que puede ser la diálisis o el trasplante. Hace 10 años San Juan no tenía nada y ahora hay dos centros de trasplante, uno público y uno privado. En diciembre del año pasado se cumplieron 10 años del primer trasplante de la historia de la provincia que fue un trasplante con donante vivo, donde un papá donó a su hija evitando que ella entrara a diálisis. En ese momento el número de pacientes en lista de espera era muy muy bajo y a medida que hemos ido transcurriendo y caminando todos estos años ya tenemos aproximadamente 175 pacientes en lista de espera y San Juan es la segunda provincia, a nivel país. Hay un promedio de 18.5 a nivel nacional y San Juan tiene casi un 26%, solamente superada por Tierra del Fuego que tiene 180.000 habitantes. O sea que creo que el trabajo que se ha hecho desde ese punto de vista del diagnóstico de enfermedad, del ofrecimiento de terapia sustitutiva y del estudio en lista de espera para incorporar a los pacientes a la lista de espera para tener esta posibilidad del trasplante ha sido muy buena”
-Si hay unos 2200 pacientes en general esperando un trasplante, ¿Los mayores problemas están en el área renal?
A nivel mundial, el 80% de los pacientes que están inscriptos en una lista de espera son para trasplante renal.
-¿Cómo está la donación en San Juan?
“San Juan está muy bien posicionado en lo que es la donación de órganos, si no me equivoco creo que estamos en seis Donantes en el caso del trasplante renal.
-¿De cuánto es el tiempo de espera?
Es relativo, tiene que ver con las compatibilidades. Obviamente mientras más donantes tengamos va a ser menor el tiempo que tengan que esperar, pero fundamentalmente tiene que ver con la compatibilidad del donante. Sí, de repente podemos tener un paciente que ingresó hace tres meses y se trasplanta y tenemos uno que está cinco años y sigue esperando por el tema de la compatibilidad.
NUEVAS ESTRATEGIAS
El médico nefrólogo explicó además que desde la sociedad científica se han puesto en marchas distintos programas, a nivel mundial, ante la falta de donantes y citó, entre otros el programa de donación cruzada, de donación en sangre incompatible y de donación regional. Al mismo tiempo los profesionales aclararon que hoy la edad no es un límite para poder ser donante salvo que se trate de médula ósea.
A propósito de trasplante de médula ósea Paola Montaño, de INAISA, explicó que “en San Juan no se hace el trasplante de médula ósea porque es muy complejo pero se está trabajando y hay un programa en el Hospital Rawson que está avanzado en el marco del cual se está capacitando personal de Hematología.”
Por otra parte los profesionales coincidieron en la importancia del compromiso del paciente en el cuidado del órgano trasplantado ya que el rechazo al mismo no siempre es biológico, también intervienen cuestiones sociales y sicológicas. Una de las cosas que se revisan para incluir un paciente en la lista de espera es que tan buen paciente es durante el tratamiento en diálisis. Son cuestiones que se trabajan con anterioridad para que llegado el momento del trasplante el paciente se cuide y cuide el órgano trasplantado. Además también es importante la contención y compromiso de la familia del paciente porque no es una empresa que se pueda encarar en solitario.
¿Cómo se le dice a alguien que done los órganos del ser querido que acaba de fallecer?
“El proceso comienza ya con el paciente en terapia intensiva, todos los días se habla con los familiares y se van disipando el pronóstico. Hay psicólogos que en el Hospital Rawson entrevistan a los familiares antes de entrar a la sala, hay que ver en qué condiciones están esos familiares y de eso depende la comunicación. Siempre se trata de hablar con los familiares aunque ahora con la ley Justina todos somos donantes salvo que expresemos lo contrario y el que no expresa su voluntad se supone que está a favor pero en la mayoría de los casos se le pregunta a la familia sobre cuál era la voluntad del fallecido, si la conocen, no es que se pida permiso pero sí los instamos a que lo manifiesten. Es muy duro porque está en una situación de duelo, sobre todo si la expectativa todavía es de sobrevida. Desde lo psicológico lo que se hace es la contención desde el duelo porque no es momento para intentar un convencimiento, eso no sería adecuado”.
¿Cómo mejoraron su calidad de vida los trasplantados?
“Mejoró la calidad de vida sin duda, podés hacer una vida totalmente normal que es uno de los objetivos del trasplante diferente a la diálisis que no es mala porque también salva vidas pero el trasplante es otra etapa de mejores condiciones, de mejor calidad de vida, que depende de un montón de factores: de la edad del paciente, de los años de enfermedad renal, de los años en diálisis también. Nosotros trasplantamos a pacientes que muchas veces están en condiciones límites, pero a partir de ahí si los resultados son buenos el primer año es el más complicado porque uno recibe terapia inmune supresora. Los pacientes bajan las defensas y los mayores riesgos son inferiores, después están el rechazo, factores cardiovasculares pero con el trasplante todo eso se detiene y hasta incluso mejora.
¿Cómo se confecciona la lista de espera?
Cuando uno evalúa un paciente no solo se lo evalúa desde el punto de vista médico. Somos todo un equipo multidisciplinario. Por lo tanto hay contraindicaciones médicas, contraindicaciones sociales y contraindicaciones psicológicas y una vez que están dadas todas esas condiciones el paciente recién ahí se incorpora a una lista. Luego están el grupo sanguíneo, la compatibilidad, la edad y el tiempo en diálisis, todo es transparente, se trabaja muy bien”.
