- 25/08/2026
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Vecinos de Barreal y Uspallata reactivan el reclamo por la Ruta 149

Una comisión de habitantes de Barreal y Uspallata reunió casi mil firmas para impulsar la pavimentación de los 37 kilómetros que siguen siendo de ripio. La obra está estimada en USD 26 millones y buscarán incorporarla al Presupuesto Nacional 2027.
Vecinos de Barreal y Uspallata reactivaron el reclamo para pavimentar los 37 kilómetros de la Ruta Nacional 149 que todavía son de ripio y conformaron una comisión que buscará llevar el proyecto ante los gobiernos de San Juan y Mendoza y las autoridades nacionales.
La iniciativa ya reunió 978 firmas y apunta a conseguir que una obra estimada actualmente en USD 26 millones sea incorporada al plan de infraestructura vial nacional y, particularmente, al Presupuesto 2027. Como alternativa, también analizarán mecanismos de financiamiento privado.
El tramo pendiente está íntegramente ubicado en territorio mendocino, mientras que el sector correspondiente a San Juan se encuentra pavimentado. Sin embargo, completar la ruta resulta estratégico para la conexión de Barreal con Uspallata y para la integración entre ambas provincias.
La comisión surgió de una autoconvocatoria de habitantes de Calingasta y Uspallata y realizó su primera reunión formal en la Unión Vecinal de Barreal. El objetivo es ampliar el reclamo hacia legisladores, organismos viales, empresas y cámaras vinculadas con las actividades productivas de la región.
Natalia Molina, coordinadora de la comisión, explicó que los vecinos retomaron el año pasado las gestiones sobre un proyecto que había avanzado en 2019.
“Desde el año pasado se retomó el reclamo de la Ruta 149, porque sabíamos que en 2019 se había hecho un llamado para analizar el impacto ambiental y aprobar un proyecto de pavimentación de la ruta”, señaló.
La iniciativa no parte desde cero. En agosto de 2019 se realizó una audiencia pública en Uspallata dentro del proceso de evaluación ambiental de la obra.
Durante esa instancia surgieron objeciones relacionadas principalmente con la existencia de restos arqueológicos vinculados al Camino del Inca en el sector de Tambillos. Para preservar ese patrimonio se modificó el proyecto y la traza fue desplazada unos 300 metros hacia el este. También se incorporaron modificaciones relacionadas con pasos de animales.
Mendoza disponía entonces de financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), pero los cambios demoraron el proceso y finalmente esos recursos fueron destinados a otras obras.
El proyecto, sin embargo, continuó vigente y actualmente existe una versión actualizada que incorpora las modificaciones ambientales planteadas.
El nuevo impulso surgió durante 2025 con un petitorio de habitantes de Barreal y Uspallata que ya acumula 978 adhesiones. En marzo también se realizó una consulta pública online para conocer cuáles son los principales problemas que genera mantener el tramo sin pavimentar.
El 41% de las respuestas relacionó la necesidad de completar la ruta con el desarrollo económico y la integración regional, principalmente por su impacto sobre turismo, comercio, logística y conectividad con Chile.
Otro 34% destacó cuestiones relacionadas con salud, vínculos familiares y vida cotidiana, especialmente los traslados médicos hacia Mendoza y la conexión entre familias de Barreal y Uspallata.
El 26% restante puso el foco en la seguridad vial, los daños que provoca el ripio en los vehículos y los inconvenientes generados por lluvias y cortes del camino.
“Si no comenzamos en algún momento a organizarnos y poder poner en agenda esta situación que nos está pasando, no se va a concretar nunca. Desde ese lugar pensamos que es ahora”, afirmó Molina.
En la primera reunión participó además Ariel Godoy, representante técnico del 4° Distrito Mendoza de Vialidad Nacional, quien intervino en el diseño y las modificaciones realizadas al proyecto.
Para los vecinos, la existencia de documentación técnica actualizada abre una nueva posibilidad para avanzar.
“Tenemos expectativas porque hemos visto que se tuvo la decisión política de Mendoza de poder concretarlo. Era algo que no sabíamos, qué tan comprometidos estaban”, sostuvo la coordinadora.
La documentación disponible contempla un presupuesto oficial cercano a los USD 26 millones, además del plan de trabajos, memoria descriptiva y planialtimetría general.
La comisión definió ahora avanzar por dos vías. La primera será gestionar la incorporación de la pavimentación de la RN 149 al Presupuesto Nacional 2027. La segunda consistirá en explorar aportes privados de empresas y cámaras vinculadas principalmente con la minería y otras actividades productivas que utilizan este corredor.
La próxima reunión está prevista dentro de aproximadamente 15 días. Allí los vecinos buscarán sumar organizaciones y definir una estrategia común para transformar un reclamo que lleva años pendiente en un proyecto con financiamiento concreto.


