- 03/11/2023
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Recomiendan no pagar el mínimo de la tarjeta para evitar problemas a futuro

Abonar sólo una parte de lo que se gastó puede tener consecuencias desfavorables.
En el contexto económico actual es cada vez más habitual tener que afrontar gastos para los cuales los ingresos resultan insuficientes. En esos casos, y para cumplir con sus objetivos, la gran mayoría termina endeudándose con la tarjeta de crédito.
Si bien es una herramienta accesible, si no se utiliza de manera responsable se puede terminar cayendo en una situación muy compleja. Porque no poder seguir pagando la tarjeta de crédito es uno de los riesgos que trae consecuencias en el corto plazo, pero que también puede generar repercusiones a futuro en la vida financiera de los usuarios.
Es por esta razón que mucha gente termina optando por hacer el pago mínimo de la tarjeta para refinanciar su deuda y evitar la morosidad, pero ¿cuáles son las consecuencias de esta alternativa?
Fabián Rodríguez, presidente del Consejo Profesional de Ciencias Económicas (CPCE), sostiene que “lo peor que puede pasar es pagar el mínimo y mucho menos no poder pagar la tarjeta”.
El pago mínimo es la cantidad más pequeña requerida por el banco para mantener el crédito vigente en la tarjeta de crédito, sin reportar mora. Se trata de un porcentaje del total de la deuda a pagar por el uso de la tarjeta y las cuotas pendientes del mes que dependerá de la entidad bancaria y del gasto realizado. La cifra se puede encontrar en el estado de la cuenta.
El problema es que la tasa de referencia para financiar saldos impagos de la tarjeta de crédito subió, por disposición del Banco Central, del 107% al 122% nominal anual (TNA), porcentaje que aplica a importes menores a $200.000 o u$s200. Sin embargo, el Costo Financiero Total (CFT), lo que finalmente vendrá en el resumen, se ubicará en torno al 302,8% aproximadamente.
Esta rebaja en la tasa no aplica a créditos que ya fueron tomados ni a los que se están pagando con regularidad con cuotas ya definidas. Sólo es para los saldos que queden impagos sobre el total del resumen de cuenta de una persona.
“La recomendación es nunca pagar el mínimo”, sostiene Rodríguez. Y aconseja “acomodar los gastos y tratar de generar nuevos ingresos”.
Lo que pasa es que cuando se abona sólo el “pago mínimo”, el saldo impago se traslada al próximo mes con una tasa de interés ahora altísima. Sin embargo, al igual que con el resto de los créditos, hay costos adicionales a la tasa de interés, como por ejemplo impuestos y gastos administrativos.
Otra opción, recomienda Rodríguez, es acceder a un crédito bancario, que siempre será más favorable que el de la tarjeta de crédito. En la plaza local, según fuentes consultadas, la TNA (tasa nominal anual) está en el orden del 123% a 12 meses.
Otra de las cuestiones a tener en cuenta es que, si bien la tasa de refinanciación está limitada por el Banco Central, el resto de los cargos y comisiones varían según el banco del que se es cliente, lo que hace que la deuda sea mayor.
Por eso, según Rodríguez, “no pagar la tarjeta de crédito o pagar menos del mínimo es la peor de las situaciones”. Y es porque se inhabilita la tarjeta y el titular no puede seguir usándola. Segundo, porque si no se sigue de cerca esta situación, la acumulación de intereses podría superar incluso al valor inicial de las compras.
