- 07/01/2026
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Más de 200 argentinos fueron estafados en Chile y el autor se disculpó con un mensaje bíblico

Las víctimas habían reservado alojamiento en un supuesto complejo turístico de Viña del Mar. El estafador usurpó una identidad real y, tras reconocer el delito, publicó un pedido de perdón acompañado por un salmo.
Más de 200 turistas argentinos fueron víctimas de una estafa millonaria en Chile, luego de realizar reservas de hospedaje en un complejo turístico que nunca existió, ubicado supuestamente en la zona de Viña del Mar. En algunos casos, las pérdidas económicas alcanzaron los 1.300 dólares por familia.
La maniobra se realizó a través de un sitio web denominado “Holiday Reñaca”, que ya fue dado de baja, y que simulaba ofrecer departamentos en un resort turístico, con descuentos atractivos, imágenes de alta calidad y enlaces a plataformas reconocidas como Booking. El fraude fue ejecutado por una persona que usurpó la identidad de un propietario real de alquileres temporarios.
El caso comenzó a salir a la luz cuando una agente inmobiliaria de la zona recibió reiteradas consultas de turistas que llegaban al lugar con reservas pagadas y comprobantes digitales, pero no encontraban el alojamiento contratado. A partir de esas denuncias, se advirtió que las imágenes del sitio habían sido clonadas y que incluso se utilizaban reseñas y calificaciones reales de otro complejo.
“Cuando empezaron a llegar personas con consultas idénticas, nos dimos cuenta de que estaban estafando gente”, relató Valentina Funes, trabajadora del sector inmobiliario local, quien fue clave para destapar la maniobra. El edificio promocionado existe, pero su nombre y estructura interna no coinciden con los publicados en el sitio fraudulento.
Entre los damnificados hubo turistas argentinos y al menos un visitante de Perú, quienes aseguraron haber realizado pagos digitales y enviado comprobantes a un número de WhatsApp con verificación oficial, lo que terminó de reforzar la apariencia de legitimidad.
“Cuando llegamos al momento del alojamiento nos dijeron que no había ninguna reserva. Fue un impacto tremendo, ahí entendimos que era una estafa”, relató Sergio González, una de las víctimas.
La identidad usurpada y el insólito pedido de disculpas
Los departamentos reales pertenecen a Egon Pfaff, un propietario dedicado a los alquileres temporarios, quien comenzó a recibir mensajes de personas que creían haber sido estafadas por él. Al detectar lo ocurrido, advirtió públicamente sobre la estafa y actualizó sus anuncios en plataformas oficiales para evitar nuevas víctimas.
Tras la viralización del caso, el autor del fraude publicó un mensaje de disculpas en la web utilizada para la estafa, antes de cerrarla definitivamente. El texto, titulado “Perdón a todos, pero era necesario”, reconocía el delito y ofrecía una justificación personal.
“Reconozco el daño y pido perdón por ello. Sé que deberé pagar en algún momento y lo haré”, expresó, para luego cerrar el mensaje con un fragmento del salmo 51, en lo que fue interpretado como un intento de redención.
Mientras tanto, los damnificados continúan a la espera de respuestas judiciales y de mecanismos para intentar recuperar el dinero perdido, en un caso que volvió a encender las alertas sobre reservas turísticas realizadas fuera de canales oficiales.
Fuente: Clarín

