- 16/09/2026
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La menor de 16 años que habría matado a su novio quedó bajo la Justicia Penal Juvenil

La joven señalada por el disparo que terminó con la vida de Gonzalo Quinteros Olmos fue trasladada al Centro de Admisión y Derivación de Santa Lucía. La investigación dio un giro luego de que la autopsia y nuevos testimonios descartaran la primera versión del hecho.
La investigación por la muerte de Gonzalo Martín Quinteros Olmos, el joven de 19 años asesinado en Chimbas, tomó un nuevo rumbo y ahora quedó bajo intervención de la Justicia Penal de la Niñez y Adolescencia. En el centro de la causa se encuentra una adolescente de 16 años, sindicada como quien habría efectuado el disparo que provocó la muerte de la víctima.
Luego de permanecer en la vivienda donde ocurrió el episodio, ubicada en inmediaciones de calle 25 de Mayo y Proyectada, en la Villa 1° de Mayo, la menor fue trasladada al Centro de Admisión y Derivación (CAD) de Santa Lucía. Se trata de un establecimiento estatal destinado al alojamiento transitorio de adolescentes que quedan involucrados en investigaciones penales.
La joven permanecerá apartada del resto de los adolescentes alojados en el lugar y contará con custodia policial femenina. Además, recibirá asistencia de profesionales de distintas especialidades, entre ellos médicos, psicólogos y trabajadores sociales. También tendrá representación de una defensora oficial especializada en Niños, Niñas y Adolescentes.
La investigación cambió tras la autopsia
En un primer momento, el caso había sido presentado ante los investigadores con una hipótesis diferente. La versión inicial indicaba que tres personas encapuchadas habían ingresado a la vivienda y disparado contra Quinteros Olmos.
Sin embargo, los resultados de las pericias modificaron sustancialmente esa línea investigativa. El fiscal Roberto Ginsberg explicó que la autopsia estableció que el disparo se efectuó desde una distancia de hasta 60 centímetros y que el proyectil ingresó por el maxilar izquierdo del joven.
A esto se sumó un dato encontrado en la escena: los investigadores hallaron una sola vaina servida y un único proyectil. Estos elementos llevaron a revisar el relato inicial y a tomar nuevamente declaración a las personas que se encontraban dentro de la vivienda.
Con esos nuevos testimonios, surgió que la adolescente habría estado manipulando un arma que se encontraba cargada cuando se produjo el disparo. Los testigos indicaron que se habría tratado de un episodio accidental, aunque será la Justicia Penal Juvenil la que deberá establecer qué calificación legal corresponde al hecho.
El juez Toro deberá definir la situación de la menor
Una vez identificada la adolescente como presunta autora del disparo, el fiscal Ginsberg remitió el legajo a la Justicia Penal de la Niñez y Adolescencia. Ahora será el juez José Toro quien deberá resolver las medidas correspondientes y determinar la situación procesal de la joven.
Mientras tanto, la investigación no se detuvo y continúa sobre los adultos que estaban presentes en la vivienda al momento del hecho. La Fiscalía deberá determinar qué grado de participación tuvo cada uno y analiza además la posibilidad de que algunos puedan quedar involucrados en una investigación por eventual encubrimiento, debido a la primera versión entregada a los investigadores.
El caso adquiere además una particular relevancia porque se encuentra entre los primeros expedientes de importancia que tramitan bajo el nuevo Régimen Penal Juvenil, vigente en San Juan desde el 5 de septiembre.
Ahora, la Justicia deberá reconstruir con precisión la secuencia que terminó con la muerte de Quinteros Olmos y establecer las responsabilidades que correspondan a partir de las pruebas incorporadas al expediente.


