- 22/07/2026
- 3 de minutos de lectura
Engañaron a una jubilada con el falso llamado de su hijo y le robaron $3 millones en Santa Lucía

La víctima, de 81 años, fue convencida por delincuentes que simularon una emergencia médica. Creyó que su hijo necesitaba una operación urgente y entregó todos sus ahorros a un desconocido.
Una mujer de 81 años fue víctima de una millonaria estafa en el departamento Santa Lucía, luego de caer en una elaborada maniobra conocida como el «cuento del tío». Los delincuentes lograron convencerla de que su hijo atravesaba una grave situación de salud y necesitaba dinero de manera inmediata para ser intervenido quirúrgicamente.
De acuerdo con fuentes judiciales, el hecho ocurrió el sábado pasado en un complejo habitacional ubicado sobre calle Balaguer, en las inmediaciones de avenida Libertador. La damnificada, de apellido Barata, comenzó a recibir llamados telefónicos de personas que aseguraban estar vinculadas con la atención médica de su hijo.
El primer contacto fue de un hombre que dijo ser médico del Hospital Privado y le informó que su hijo se encontraba internado en estado delicado. Durante esa conversación obtuvo el nombre del familiar, «Carlos», dato que luego fue utilizado para hacer más creíble el engaño.
Poco después, otro individuo volvió a comunicarse con la mujer, esta vez haciéndose pasar por su hijo. Con una voz que simulaba dolor, le aseguró que necesitaba ser operado de urgencia y le pidió que reuniera todo el dinero disponible para afrontar la intervención.
Desesperada por ayudarlo, la jubilada juntó los $3 millones en efectivo que guardaba en su vivienda y los colocó en una bolsa, tal como le habían indicado. Minutos más tarde, un hombre que se presentó como una persona de confianza pasó por el lugar, retiró el dinero y se marchó sin despertar sospechas.
La estafa quedó al descubierto tiempo después, cuando la mujer comentó lo sucedido a una empleada. La trabajadora sospechó de la historia y decidió comunicarse con el verdadero hijo de la víctima, quien confirmó que se encontraba en buen estado de salud y que nunca había solicitado dinero.
De esa manera, la familia comprobó que la mujer había sido víctima de una nueva modalidad del tradicional «cuento del tío», un tipo de fraude que continúa teniendo como principales blancos a las personas mayores.


