- 10/10/2023
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En San Juan dicen que no hay desabastecimiento de mercadería
Sigue la ola de remarcaciones y hay recargos para las compras con tarjeta
Mientras en Buenos Aires ya se está hablando de falta de mercadería en el rubro de alimentos por la incertidumbre electoral y la decisión de algunos proveedores de suspender las entregas hasta tanto el panorama se aclare, en San Juan tanto en supermercados como en almacenes de barrio el abastecimiento hasta hoy es normal. Lo que sí se ha pronunciado es la ola de remarcaciones de los precios y los recargos para las operaciones con tarjetas de crédito.
Mario Gee, de la Cámara de Supermercados y Autoservicios de San Juan dijo que “el abastecimiento es normal y no estamos teniendo problemas con los proveedores”.
Hay varios rubros comerciales con dificultades para abastecerse por la corrida cambiaria y las elecciones presidenciales. Por un lado, se extiende la ola de remarcaciones y las demoras en las entregas por parte de fabricantes y distribuidores, especialmente en productos basados en insumos importados. Y en el caso de Buenos Aires dicen que se han agravado los faltantes de productos en supermercados, almacenes y kioscos. Todas escenas ya habituales cuando el dólar blue escala y no parece encontrar techo. Pero todavía no es el caso de San Juan.
Gee reconoció que sí los proveedores retacean las entregas. “Por ejemplo si pedís 10 packs de azúcar te mandan tres”, puso de ejemplo el dirigente del sector comercial.
Lo que también se da es que han desparecido, por ejemplo, las tres cuotas sin interés y hay recargos de hasta el 30% en algunos comercios si se opta por pagar con dinero plástico.
En cuanto a la mercadería, en líneas generales, hay dos vías de acción, coinciden las fuentes consultadas. Están los que efectúan remarcaciones preventivas con el objetivo de cubrirse. Y están los que frenan la actividad hasta que el panorama aclare. Por lo menos, con la cotización del dólar informal, que para muchos sectores y empresas es el único válido para fijar precios.
En un clima enrarecido por la estampida del dólar blue y la cercanía con las elecciones presidenciales, fabricantes, distribuidores y comercios regulan sus ventas y compras hasta que despeje el panorama. La estrategia difiere según el rubro. Algunos se inclinan por trabajar con relativa normalidad, pero otros retienen mercadería por temor a reponerla por arriba del precio de venta.
El antecedente más inmediato fue la devaluación del 22% del dólar oficial, que el Gobierno aplicó tras la derrota electoral de las PASO, el 13 de agosto. Fuentes del sector privado coinciden que desde ese mismo día comenzaron a llegar listas de precios con subas de entre 10 y 30% en ropa, electrodomésticos, calzado, construcción y también el consumo masivo. Algunas cadenas de supermercados optaron por dejar de vender en sus sitios en Internet y eliminar todo tipo de promociones y cuotas.
En el supermercadismo afirman que los mismos productos están entre 30 y 90% más caros en los comercios de cercanía, donde las remarcaciones están fuera de control. Dicen que los aumentos no paran, especialmente en productos de limpieza, higiene personal, mermeladas, arroz y fideos de primera marca.


