- 15/11/2025
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El verdinegro descendió a la Primera Nacional

San Martín perdió ante Aldosivi en Mar Del Plata y perdió la categoría.
El verdinegro perdió 4 a 2 con goles de Santiago Moya, Franco Rami, Justo Giani y Ayrton Preciado. Mientras que para los sanjuaninos marcaron Santiago Barrera y Tomás Fernández.
En un partido muy cambiante que tuvo a San Martín como dominador del juego, y con la situaciones más claras, lo dejó con las manos vacías por la mezquindad del entrenador.
El primer tiempo fue ampliamente favorable para San Martín, y no pudo convertir gracias a la figura de Jorge Carranza que tuvo dos atajadas tremendas.
En el complemento cuando el partido estaba raro, muy trabado, el verdinegro encontró el gol en los pies de Santiago Barrera y cuando todo era alegría en Concepción, llegó un cambio decepcionante por parte del entrenador, adentro un defensor, afuera Sebastián González. Desde ese momento una ráfaga de goles en 5 minutos hizo que San Martín pase de ganar a perder.
Luego con coraje fue a buscar el empate y le convirtieron un penal a Orihuela que Tomás Fernández cambió por gol
No hubo tiempo de festejos porque a la salida siguiente un error infantil de los defensores le dieron la posibilidad al “tiburón” de ponerse nuevamente arriba en el marcador. Un rato más tarde cuando el verdinegro buscaba el milagro Orihuela cometió un penal y Aldosivi liquidó el partido, mandando a San Martín al descenso y ellos manteniendo la categoría.
En el otro partido Godoy Cruz igualó uno a uno con Deportivo Riestra y también los mendocinos jugarán la primera nacional el próximo año.
Seguramente habrá tiempo para realizar los análisis correspondientes de porque San Martín volvió a descender. La austeridad que marcaron desde la dirigencia nuevamente fracasó, armando un plantel en el que solo tres o cuatro jugadores (siendo generosos) estuvieron a la altura.
Ahora se vendrá un camino muy duro y cada año más complicado para retornar a la máxima división. Seguramente el hincha tendrá el peor fin de año posible, pero en algún momento los verdaderos responsables del fracaso deportivo tendrán que dar la cara con el simpatizante genuino.

