- 31/07/2026
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El Niño se fortalece y alerta a la Argentina por lluvias e inundaciones

La ONU confirmó que el fenómeno climático se intensificará entre agosto y octubre. En la Argentina crecerá el riesgo de lluvias intensas e inundaciones, mientras que en Cuyo podría consolidarse el alivio de la sequía con mayores nevadas, un escenario que ya comienza a reflejarse en la cordillera sanjuanina.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) confirmó que El Niño se está fortaleciendo rápidamente y anticipó que sus efectos se intensificarán durante el trimestre agosto-octubre, en un escenario agravado por el cambio climático. Para la Argentina, el fenómeno implica un aumento de la probabilidad de lluvias intensas, crecidas de ríos e inundaciones en gran parte del país, mientras que en la región de Cuyo podría representar una recuperación de las reservas hídricas tras más de una década de sequía.
La advertencia fue respaldada por la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos, que proyecta que este episodio se extenderá hasta marzo de 2027, con impactos sobre la temperatura y las precipitaciones a escala global.
La secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, sostuvo que el contexto actual es inédito porque El Niño se combina con un océano excepcionalmente cálido y con el calentamiento global, potenciando sus efectos.
«El Niño es uno de los fenómenos climáticos más monitoreados del mundo. Pero los pronósticos, por sí solos, no previenen los peligros; las personas sí», afirmó la exdirectora del Servicio Meteorológico Nacional.
Más lluvias para el país
Los organismos internacionales prevén que el sudeste de Sudamérica será una de las regiones donde aumentarán las precipitaciones por encima de los valores normales.
En la Argentina, los mayores impactos se esperan en el Litoral, la Cuenca del Plata y gran parte de la región central, donde crecerá el riesgo de tormentas intensas, desbordes de ríos e inundaciones.
Ante este escenario, el Gobierno nacional ya puso en marcha el Plan de Coordinación Federal ENOS 2026/2027, destinado a coordinar acciones preventivas entre Nación y las provincias, especialmente en las zonas con mayor exposición a eventos hidrometeorológicos extremos.
Cuyo podría dejar atrás la sequía
En contraste con el centro y el noreste del país, Cuyo aparece entre las regiones que podrían obtener beneficios del fenómeno.
Los especialistas consideran que un El Niño intenso favorecería una mayor acumulación de nieve en la cordillera, condición indispensable para mejorar las reservas de agua que abastecen ríos, embalses y sistemas de riego.
En San Juan, ese escenario comienza a mostrar señales concretas. Durante las últimas semanas se registraron importantes nevadas en la cordillera, especialmente en los departamentos de Iglesia y Calingasta, con acumulaciones significativas que mejoran las perspectivas para la próxima temporada hídrica.
Si bien los expertos advierten que todavía es prematuro establecer cuánto contribuirán esas precipitaciones al caudal de los ríos, coinciden en que representan un cambio respecto de los últimos años, marcados por una de las sequías más prolongadas registradas en la provincia.
Un fenómeno agravado por el cambio climático
La comunidad científica aclara que El Niño y el cambio climático no son el mismo fenómeno, aunque actualmente interactúan y potencian sus consecuencias.
Mientras El Niño responde a un proceso natural de interacción entre el océano y la atmósfera en el Pacífico ecuatorial, el calentamiento global incrementa la temperatura del aire y de los océanos, aportando más energía y humedad a la atmósfera. El resultado son eventos meteorológicos más extremos, con tormentas más intensas, olas de calor más prolongadas y mayor variabilidad climática.
El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, advirtió que el fenómeno «añade combustible a un planeta que ya arde», al tiempo que reclamó acelerar la reducción del uso de combustibles fósiles para limitar el calentamiento global.
La evolución de El Niño será seguida de cerca durante los próximos meses. Mientras el centro y el noreste argentino deberán prepararse para un mayor riesgo de inundaciones, provincias cordilleranas como San Juan observan con expectativa un fenómeno que podría contribuir a consolidar la recuperación de la nieve y aliviar la crisis hídrica que afecta a la región desde hace más de quince años.
Fuente: La Nación

