- 16/07/2026
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Detuvieron a padre e hijo acusados de balear al remisero: investigan un presunto ajuste de cuentas

Carlos Maximiliano Páez y su hijo, Aarón, se presentaron ante la Justicia y quedaron detenidos como principales sospechosos del ataque contra Alejandro Rodríguez, quien permanece en terapia intensiva.
La investigación por el ataque a balazos que dejó gravemente herido al chofer de Uber Alejandro Ismael Rodríguez sumó un importante avance en las últimas horas. Carlos Maximiliano Páez y su hijo, Aarón Páez, se entregaron de manera voluntaria en la sede de la UFI Genérica, donde se presentaron acompañados por su abogado y quedaron a disposición de la Justicia como los principales sospechosos de haber participado en la agresión.
Rodríguez permanece internado en estado crítico en el Hospital Rawson, donde continúa recibiendo atención médica en la unidad de terapia intensiva.
El episodio ocurrió el jueves 9 de julio, cerca de las 21, sobre calle Benavídez, entre Alem y Catamarca.
La víctima fue encontrada tendida sobre el asfalto junto a su vehículo, que había quedado detenido sobre la banquina. Desde el inicio de la investigación, los pesquisas sostuvieron como principal hipótesis que el ataque estaría relacionado con un conflicto entre sectores enfrentados de la barra brava de San Martín.
Con el avance de las actuaciones, diversos testimonios comenzaron a señalar a Carlos y Aarón Páez como los presuntos autores de los disparos. Ambos residen en una vivienda del barrio Villa El Salvador, en Chimbas, inmueble que pocas horas después también fue blanco de un violento ataque.
De acuerdo con la causa, durante la madrugada del viernes un grupo de personas llegó hasta la casa familiar a bordo de dos vehículos y efectuó múltiples disparos contra el frente de la propiedad. Además, los agresores arrojaron una bomba molotov que no llegó a detonar.
A partir de ese momento, los investigadores trabajaron en dos líneas de acción: identificar a quienes atacaron la vivienda y localizar a los integrantes de la familia Páez, quienes se habían retirado del domicilio y eran intensamente buscados por su presunta participación en el ataque contra Rodríguez.
Tras varios días de búsqueda, padre e hijo decidieron presentarse ante la Justicia y quedaron vinculados formalmente a la investigación.
Mientras continúan las pericias y la recolección de pruebas, la principal hipótesis de la causa sigue siendo la de un presunto ajuste de cuentas relacionado con la interna de la barra de San Martín, una línea investigativa que aún busca ser corroborada con nuevas evidencias.

