- 26/08/2026
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Cristo Redentor volvió a cerrar y complica las cargas sanjuaninas

El principal corredor terrestre con Chile permanece inhabilitado para todo tipo de vehículos por un nuevo temporal en alta montaña. La interrupción vuelve a golpear al transporte de San Juan, especialmente a los despachos de cal, y la reapertura recién se proyecta entre el 31 de agosto y el 1 de septiembre.
El Paso Internacional Cristo Redentor volvió a quedar cerrado y este miércoles 26 de agosto permanece inhabilitado para todo tipo de vehículos por las condiciones meteorológicas adversas en la cordillera. La situación afecta nuevamente a los camiones que trasladan cargas desde San Juan hacia Chile, apenas una semana después de que el corredor lograra destrabarse tras 34 días consecutivos sin operar.
El nuevo cierre comenzó el lunes 24 de agosto. Ese día, las coordinaciones de Argentina y Chile resolvieron interrumpir preventivamente el tránsito internacional ante un nuevo frente de inestabilidad. La barrera de Uspallata cerró a las 14 y el túnel internacional dejó de operar a las 16, hora argentina.
La medida continúa vigente este miércoles. En Mendoza, los últimos reportes ubican una posible reapertura entre el lunes 31 de agosto y el martes 1 de septiembre, aunque la fecha dependerá de la evolución del temporal y de las condiciones de seguridad de la Ruta Nacional 7.
La Alta Montaña sigue bajo un escenario de nevadas, acumulación de hielo y baja visibilidad. Los equipos de Vialidad trabajan sobre el corredor, pero las autoridades mantienen la restricción porque todavía no están dadas las condiciones para garantizar un tránsito seguro.
Para San Juan, el problema excede al transporte de pasajeros. Cristo Redentor es una salida estratégica para las exportaciones terrestres hacia Chile y tiene especial importancia para la industria calera provincial. Según datos difundidos por el sector, entre el 72% y el 75% de los camiones que parten desde San Juan hacia Chile transportan cal, destinada principalmente a abastecer a la minería del cobre trasandina.
El cierre implica que esos despachos deben quedar en espera o buscar corredores alternativos, con un incremento sustancial de kilómetros, tiempos y costos logísticos. Durante el bloqueo anterior, transportistas sanjuaninos señalaron además que las unidades permanecían paralizadas sin generar fletes y con mayores gastos operativos.
La situación había comenzado a normalizarse recién la semana pasada. El Cristo Redentor reabrió el martes 18 de agosto después de 34 días cerrado, uno de los bloqueos más prolongados de los últimos años. En la primera jornada lograron cruzar hacia Chile 1.420 camiones, mientras otros continuaban esperando en distintos puntos de Mendoza.
El operativo había sido diseñado especialmente para descomprimir la acumulación de transportes. Durante los primeros días se dio prioridad a los camiones que circulaban desde Argentina hacia Chile y luego se habilitó el sentido inverso. Finalmente, el sábado 22 y domingo 23 se permitió nuevamente el tránsito habitual para vehículos menores, colectivos y cargas.
Esa normalización duró apenas unos días. La llegada del nuevo frente cordillerano obligó a cerrar nuevamente el corredor y dejó otra vez en suspenso la logística internacional.
El impacto ya había sido advertido durante el cierre anterior por los transportistas sanjuaninos. Desde la Unión de Propietarios de Camiones de San Juan (UPROCAM) señalaron que la reapertura había significado un alivio después de que las playas mendocinas se saturaran y los vehículos comenzaran a acumularse incluso hacia zonas cercanas a Desaguadero.
La interrupción también puede repercutir en sentido inverso. Durante agosto, comerciantes de San Juan advirtieron problemas para el ingreso de algunas frutas y verduras provenientes de Chile, debido a que los camiones debían modificar sus recorridos habituales y afrontar trayectos más largos.
Por ahora, no existe una fecha oficial definitiva para la reapertura. La estimación apunta al comienzo de la próxima semana, pero dependerá exclusivamente de que cesen las nevadas, se retire el hielo acumulado y ambas vialidades certifiquen condiciones seguras.
Mientras tanto, el nuevo cierre vuelve a exponer la dependencia de San Juan del Cristo Redentor para su comercio terrestre con Chile. Cada jornada sin tránsito afecta especialmente a la cadena de la cal y vuelve a poner en discusión la necesidad de contar con alternativas logísticas más previsibles para una provincia cuya producción minera tendrá una participación creciente en el intercambio con el país trasandino. La interrupción vuelve a golpear al transporte de San Juan, especialmente a los despachos de cal, y la reapertura recién se proyecta entre el 31 de agosto y el 1 de septiembre.
El Paso Internacional Cristo Redentor volvió a quedar cerrado y este miércoles 26 de agosto permanece inhabilitado para todo tipo de vehículos por las condiciones meteorológicas adversas en la cordillera. La situación afecta nuevamente a los camiones que trasladan cargas desde San Juan hacia Chile, apenas una semana después de que el corredor lograra destrabarse tras 34 días consecutivos sin operar.
El nuevo cierre comenzó el lunes 24 de agosto. Ese día, las coordinaciones de Argentina y Chile resolvieron interrumpir preventivamente el tránsito internacional ante un nuevo frente de inestabilidad. La barrera de Uspallata cerró a las 14 y el túnel internacional dejó de operar a las 16, hora argentina.
La medida continúa vigente este miércoles. En Mendoza, los últimos reportes ubican una posible reapertura entre el lunes 31 de agosto y el martes 1 de septiembre, aunque la fecha dependerá de la evolución del temporal y de las condiciones de seguridad de la Ruta Nacional 7.
La Alta Montaña sigue bajo un escenario de nevadas, acumulación de hielo y baja visibilidad. Los equipos de Vialidad trabajan sobre el corredor, pero las autoridades mantienen la restricción porque todavía no están dadas las condiciones para garantizar un tránsito seguro.
Para San Juan, el problema excede al transporte de pasajeros. Cristo Redentor es una salida estratégica para las exportaciones terrestres hacia Chile y tiene especial importancia para la industria calera provincial. Según datos difundidos por el sector, entre el 72% y el 75% de los camiones que parten desde San Juan hacia Chile transportan cal, destinada principalmente a abastecer a la minería del cobre trasandina.
El cierre implica que esos despachos deben quedar en espera o buscar corredores alternativos, con un incremento sustancial de kilómetros, tiempos y costos logísticos. Durante el bloqueo anterior, transportistas sanjuaninos señalaron además que las unidades permanecían paralizadas sin generar fletes y con mayores gastos operativos.
La situación había comenzado a normalizarse recién la semana pasada. El Cristo Redentor reabrió el martes 18 de agosto después de 34 días cerrado, uno de los bloqueos más prolongados de los últimos años. En la primera jornada lograron cruzar hacia Chile 1.420 camiones, mientras otros continuaban esperando en distintos puntos de Mendoza.
El operativo había sido diseñado especialmente para descomprimir la acumulación de transportes. Durante los primeros días se dio prioridad a los camiones que circulaban desde Argentina hacia Chile y luego se habilitó el sentido inverso. Finalmente, el sábado 22 y domingo 23 se permitió nuevamente el tránsito habitual para vehículos menores, colectivos y cargas.
Esa normalización duró apenas unos días. La llegada del nuevo frente cordillerano obligó a cerrar nuevamente el corredor y dejó otra vez en suspenso la logística internacional.
El impacto ya había sido advertido durante el cierre anterior por los transportistas sanjuaninos. Desde la Unión de Propietarios de Camiones de San Juan (UPROCAM) señalaron que la reapertura había significado un alivio después de que las playas mendocinas se saturaran y los vehículos comenzaran a acumularse incluso hacia zonas cercanas a Desaguadero.
La interrupción también puede repercutir en sentido inverso. Durante agosto, comerciantes de San Juan advirtieron problemas para el ingreso de algunas frutas y verduras provenientes de Chile, debido a que los camiones debían modificar sus recorridos habituales y afrontar trayectos más largos.
Por ahora, no existe una fecha oficial definitiva para la reapertura. La estimación apunta al comienzo de la próxima semana, pero dependerá exclusivamente de que cesen las nevadas, se retire el hielo acumulado y ambas vialidades certifiquen condiciones seguras.
Mientras tanto, el nuevo cierre vuelve a exponer la dependencia de San Juan del Cristo Redentor para su comercio terrestre con Chile. Cada jornada sin tránsito afecta especialmente a la cadena de la cal y vuelve a poner en discusión la necesidad de contar con alternativas logísticas más previsibles para una provincia cuya producción minera tendrá una participación creciente en el intercambio con el país trasandino.


