- 08/04/2026
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Crisis en la industria textil: la planta de Vicunha profundiza suspensiones y crece la incertidumbre laboral

La actividad funciona a media máquina y los trabajadores afrontan recortes salariales. El sector no logra recuperarse y temen nuevos ajustes después de mitad de año.
La industria textil en San Juan atraviesa un nuevo momento crítico, con la planta de Vicunha como principal foco de preocupación. La caída en la producción, sumada a la reactivación de suspensiones y a la reducción de ingresos, vuelve a poner en alerta a más de 400 trabajadores en un contexto donde la recuperación del sector sigue sin aparecer.
Desde la Asociación Obrera Textil (AOT), su referente Sergio Olivares explicó que la empresa opera muy por debajo de su capacidad instalada. Según detalló, la actividad se mantiene en torno al 50% e incluso menos en algunos sectores, lo que refleja un deterioro respecto a las expectativas que existían a comienzos de año.
El panorama actual contrasta con las previsiones de recuperación tras un 2025 complejo, que ya había cerrado con suspensiones, parates prolongados y un mes completo sin actividad para parte del personal. Lejos de mejorar, la situación volvió a complicarse en los primeros meses de 2026.
Para evitar despidos, el gremio y la empresa implementaron un esquema de suspensiones rotativas. Bajo esta modalidad, los trabajadores alternan semanas de actividad con períodos sin tareas, en los que se asignan labores de mantenimiento o limpieza. Sin embargo, esta dinámica implica una reducción salarial significativa.
Durante las semanas sin trabajo, los operarios perciben entre el 70% y el 73% de sus ingresos habituales, lo que impacta de lleno en la economía familiar en un escenario ya de por sí exigente. Además, ya se definieron nuevos parates programados entre el 20 y el 27 de abril, y del 11 al 18 de mayo, con el compromiso de no realizar despidos durante esos períodos.
A pesar de esta garantía temporal, la preocupación crece de cara al mediano plazo. Desde el sindicato advierten que los acuerdos tienen vigencia limitada y que, si la actividad no repunta hacia mitad de año, el escenario podría agravarse.
El cuadro se vuelve aún más delicado al considerar los antecedentes recientes. Durante 2025, la planta registró entre 40 y 50 despidos, además de algunos retiros voluntarios. Aunque la dotación actual ronda los 400 empleados, la pérdida de puestos de trabajo dejó una marca significativa en la estructura laboral.
El problema, según el gremio, no es exclusivo de San Juan. La crisis alcanza a toda la industria textil a nivel nacional, con cierres de fábricas en distintas provincias y una caída sostenida en la producción. Entre las causas principales, señalan la fuerte competencia de productos importados o de bajo costo, que dificulta la sostenibilidad de la producción local frente a los costos internos.
En este contexto, desde el sector consideran que la recuperación depende de medidas económicas de alcance nacional que permitan mejorar la competitividad. Mientras tanto, la expectativa de mejora se mantiene, aunque con cautela.
Con una actividad que no logra despegar y acuerdos que solo brindan alivio temporal, el futuro inmediato de la industria textil en San Juan se presenta incierto. Las próximas decisiones serán clave para determinar si las suspensiones continúan como herramienta de contención o si derivan en un ajuste más profundo en el sector.

