- 22/12/2025
- 5 de minutos de lectura
Los cambios en el manejo del poder

Escribe: Juan Carlos Bataller Plana –
En toda sociedad hay un poder formal. En la teoría, en nuestro país, ese poder debe estar disperso, equilibrado, con autocontroles y con una división que permita evitar los excesos.
Son varios los ejemplos que no siempre fue exitosa esa división de poderes.
En San Juan, hay un cambio en el manejo del poder que va a ritmo lento pero constante.
El anterior cambio, que fue mucho más rápido, sucedió a partir de 2003.
Con la llegada al Gobierno de José Luis Gioja, se produjeron cambios muy profundos en poco tiempo.
En lo político, partidos tradicionales como el bloquismo y Cruzada Renovadora, no pudieron competir de nuevo con chances reales.
Gremios como ATE y UDAP perdieron parte del tremendo poder de choque que tenían en la década del ’90. Y pasó a ser UPCN el gremio fuerte, que se distinguió más por conseguir cosas negociando que enfrentándose.
Un tema no menor fue el cambio empresarial de los dueños de los colectivos. La poderosa SUPO manejada por Alés desapareció y surgió ATAP.
La Cámara de Diputados pasó a ser actor secundario y dejó de tener el protagonismo de los grandes debates.
Hubo una irrupción tan grande de medios y una importancia cada vez mayor de redes sociales que ya nadie tuvo ese poder concentrado.
El propio Poder Judicial pasó a ser integrado como nunca antes por abogados que habían participado activamente en el peronismo.
La mayoría de los empresarios fuertes eran los relacionados con el Estado o la minería, desapareciendo los grandes bodegueros.
Hasta las dos universidades pasaron a tener perfiles más técnicos y menos políticos.
Más allá de la pelea de José Luis Gioja con su sucesor Sergio Uñac, se mantuvo ese esquema de poder.
Con la llegada de Marcelo Orrego, empezaron a notarse algunos cambios en el círculo rojo del poder vernáculo.
El actual gobernador agradeció los servicios prestados a Jorge Alvo como Fiscal de Estado y puso a Sebastián Dávila, de su absoluta confianza.
Y el cambio más profundo fue tras el fallecimiento del Fiscal General de la Corte, Eduardo Quattropani.
Guillermo Baigorrí llegó con su propia gente, con su estilo e incluso con sus propios objetivos. El tiempo dirá cómo le va.
La Cámara de Diputados volvió al protagonismo de hace tres décadas, dejando de ser la escribanía del Ejecutivo.
Y los intendentes, que durante varios periodos se mantuvieron en silencio, vuelven a tomar protagonismo para reclamar en conjunto.
Por ahora no se ven cambios estructurales como los realizados por el presidente Milei. Y algunos de ellos tienen que ver más por una cuestión natural del paso del tiempo, pero hay nuevos actores que de a poco van tomando cuerpo…
Fuente: El Nuevo Diario, edición 2175 del 20 de diciembre de 2025


