- 10/05/2025
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Atención de las situaciones de vulnerabilidad y acceso a la justicia como objetivos de gestión concurrentes


Enmarcada en los fines institucionales establecidos por las normas aplicables, la preocupación por las personas en situación de vulnerabilidad representa un objetivo prioritario en el Plan Estratégico del Ministerio Público de la Provincia de Buenos Aires (MPBA).
Este objetivo se atiende mediante instrumentos diversos, en definitiva concurrentes, vinculados además con otro principio tutelar, el acceso a justicia oportuno y efectivo. El “Programa Casas de Justicia” y el “Sistema Sostén”, son dos ejemplos.
Con el fin de garantizar un auténtico acceso a la justicia en materia civil a los habitantes de la provincia de Buenos Aires, desde el año 2000, el MPBA -en un esfuerzo compartido con las Municipalidades- lleva adelante el “Programa Casas de Justicia”.
Las Casas de Justicia han sido diseñadas como un engranaje efectivo dentro del Ministerio Público de la Defensa, a fin de sortear los históricos obstáculos económicos, sociales y culturales que impiden a las personas en condición de vulnerabilidad conocer, y en su caso reclamar, el efectivo cumplimiento de sus derechos fundamentales.
Ubicadas en las localidades alejadas de las cabeceras departamentales o en las zonas donde la creciente demanda social lo requiere, las Casas de Justicia ofrecen importantes servicios a la comunidad: ponen a disposición de la población un centro de solución alternativa de conflictos, principalmente en cuestiones familiares (alimentos, tenencia, régimen de visitas, filiaciones, etc.) y vecinales; brindan a los más necesitados un especializado asesoramiento jurídico y una respuesta institucional centralizada; se erigen como referentes comunales y nexos institucionales promoviendo la integración social y el trabajo en red de las diferentes organizaciones; difunden, educan y concientizan en derecho a los habitantes de la localidad; protegen intereses públicos y comunales; y brindan contención a los ciudadanos al momento de enfrentar controversias legales.
Su accionar se dirige a aquellas personas que no cuentan con los recursos económicos para costear los honorarios profesionales de un abogado particular (según los parámetros establecidos por la Defensoría Departamental). Mediante el diálogo y la intervención oportuna, se busca encauzar las conflictivas planteadas en una instancia prejudicial.
Asimismo, las Casas de Justicia tienen injerencia en el conjunto de la sociedad ya que desempeñan una clara función preventiva y generadora de la paz social, contribuyendo a superar las barreras sociales y culturales en la comunidad.
Cada Casa de Justicia se halla a cargo de un abogado coordinador, quien depende de la Defensoría Departamental. El equipo de trabajo se integra con psicólogos, asistentes sociales y empleados administrativos aportados por los Municipios. El proyecto de Casas de Justicia, a su vez, fomenta la participación de recursos humanos de los Colegios Profesionales, Universidades y otros organismos públicos y privados.
Esto permite un abordaje interdisciplinario e interinstitucional de las problemáticas, priorizando la escucha activa, la solución de conflictos a través de métodos alternativos, y la autocomposición de litigios, logrando efectivos resultados en una etapa prejudicial.
Las temáticas comúnmente más abordadas versan sobre situaciones familiares (alimentos, plan de parentalidad, cuidado personal, comunicación con los hijos y divorcio), salud mental (determinación de la capacidad jurídica, medidas de cuidado), violencia familiar (exclusión del hogar, medidas cautelares), derecho a la identidad (inscripción de nacimiento, filiación) y relaciones de vecindad, entre otras.
Si la situación planteada no resulta de competencia de la Casa de Justicia, se brindará un primer asesoramiento y se la derivará a la institución correspondiente a fin que pueda ser atendida la problemática planteada.
En todos los casos, la Coordinación de Casas de Justicia realiza una evaluación de admisibilidad, en base a indicadores poblacionales, geográficos y administrativos. De resultar procedente, se capacita al personal -previamente seleccionado- concretándose la instalación de la Casa de Justicia mediante la firma de un convenio entre el Municipio y la Procuración General.
El Sistema de Sostén, por su lado, funciona como un programa de acompañamiento a jóvenes adolescentes desde el año 1989, en el marco de la Ley 11852 y su ampliatoria. Inserto en el ámbito del MPBA, trabaja en forma conjunta y coordinada con las Asesorías de Incapaces de los distintos Departamentos Judiciales de toda la provincia de Buenos Aires.
En la actualidad, el programa tiene por objetivo acompañar a las y los adolescentes de entre 15 y 18 años en situación de alta vulnerabilidad social, que estén transitando una medida excepcional de protección de derechos -medida de abrigo-, con el sostén de un acompañante para la inclusión social -quien está en contacto de forma regular con quienes participan en el programa-, como también con el acceso a una asignación económica.
Esta apoyatura, está orientada a que la o el joven pueda contar con este recurso mientras sostiene una formación, capacitación o bien la escolaridad formal y hasta que alcance la mayoría de edad.
El objetivo apunta a que el recurso le brinde una mínima posibilidad de programación de su proyecto personal, con un horizonte de autonomía progresiva.
En el escenario en donde se despliegan las medidas de protección de derechos y los dispositivos de cuidado de niños, niñas, adolescentes y jóvenes, han cobrado relevancia diversas problemáticas de salud mental. Mas precisamente luego de la pandemia del COVID-19, se viene observando un aumento considerable de la cantidad y de la gravedad de las situaciones de padecimiento de salud mental en niños, niñas y adolescentes.
Las enfermedades y los padecimientos subjetivos de este grupo no pueden separarse del análisis de los modos en que sus familias, la comunidad en la que viven y la sociedad toda, vive, enferma y muere en un tiempo histórico determinado.
En este sentido, se asiste a la precarización y fragilización de los lazos, advirtiéndose que dichos padecimientos responden en gran medida a la descomposición de los nexos sociales, institucionales y comunitarios, y a que las configuraciones familiares muestran dificultades para cumplir con su responsabilidad connatural de asistencia y cuidado.
A treinta años de la creación del Programa de Sistema de Sostén, acompañando trayectorias con un claro objetivo de inclusión social y ante la emergencia de nuevas construcciones sociales que inciden en la situación de vulnerabilidad de adolescentes y jóvenes -entre ellas el tratamiento socio-político del sufrimiento mental-, es necesario ahondar en el conocimiento interdisciplinario de las prácticas de salud mental para aportar a la construcción del abordaje de distintas alternativas que ayuden a mejorar la intervención de los agentes judiciales en torno a la temática, contemplando asimismo el análisis de estrategias de trabajo articuladas que tiendan a fortalecer los procesos de restitución de derechos de este grupo.
Estos formatos, Casas de Justicia y Sistema de Sostén, integran con otros un plan abarcativo y articulado que procura dar contenido sólido al proyecto institucional del MPBA.
(*) Procurador General de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires
Fuente: Publicado en Nuevo Mundo, edición 1147 del 9 de mayo de 2025


