• 16/06/2026
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La política va por los caños

La política va por los caños

Escribe: Juan Carlos Bataller Plana

El Acueducto Gran Tulum, proyectado como la monumental arteria que saciaría la sed del futuro, el San Juan del millón de habitantes, amenaza con convertirse en el epicentro de un sismo político cuyas réplicas se medirán, con precisión quirúrgica, en las urnas de la próxima contienda gubernamental.

En los próximos días, el Gobierno provincial romperá el silencio técnico con un informe que promete la contundencia de un martillazo: los caños enterrados, aquellos que debían transportar el curso de la vida, serían incompatibles con el consumo humano. La gestión de Orrego buscará dejar en claro que la gestión anterior habría dejado una herencia no solo defectuosa, sino potencialmente tóxica.

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Y los funcionarios de la anterior gestión ya buscan sus propias auditorías -junto al interés de la empresa proveedora que busca despegarse de esto- para demostrar que los caños son aptos.

Sin embargo, el verdadero arte de esta trama reside en los relojes de Tribunales. La causa judicial hoy descansa —o camina— en los despachos del Ministerio Público Fiscal. En esos pasillos, el tiempo no se mide en segundos, sino en conveniencias. Los fiscales tienen en sus manos el dial de la velocidad procesal; poseen la facultad de acelerar el paso hacia la imputación o de adormecer el expediente en el laberinto de las pericias.

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En la política, como en la física, la aceleración raras veces es un fenómeno espontáneo. Siempre hay una fuerza externa que la direcciona.

Nadie peca de ingenuidad en el plano local. Si el segundero de la justicia se sincroniza con el cronograma electoral, el caso del acueducto alcanzará su punto de máxima ebullición justo cuando los sanjuaninos deban elegir al próximo gobernador.

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Una reactivación oportuna de la causa, con desfiles de exfuncionarios por Tribunales, se convertirá en el ariete de campaña perfecto para Marcelo Orrego. Para el actual mandatario, el informe técnico no es solo una auditoría; es la confirmación empírica de un relato que busca sepultar definitivamente el legado del justicialismo.

La onda expansiva de estos caños defectuosos tiene un destinatario con nombre y apellido: Sergio Uñac. El exgobernador, que supo construir su hegemonía sobre la base de la obra pública y el orden macroeconómico, ve ahora cómo esos caños bajo tierra amenazan con corroer su capital político. Cada tramo del acueducto cuestionado parece conducir de regreso a su gestión.

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El agua, que en San Juan es sinónimo de supervivencia, se prepara para ser fundamental en una campaña que se prevé mucho más virulenta que las de años anteriores.

Y como en todo en la vida, habrá pases de facturas de uno y otro lado. Ya se empiezan a ver campañas “anónimas” -algunas en base a denuncias ciertas y otras inventadas- que prometen inundar las redes sociales en unos meses más.

Fuente: Publicado en El Nuevo Diario, edición 2196 del 13 de junio de 2026

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