- 10/12/2024
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Renovar el Contrato Social para la Educación


La educación en gran parte del mundo tiene por delante desafíos profundos, que están marcados por las desigualdades, la geografía, los problemas de acceso y calidad, y un alto desgranamiento en las trayectorias del nivel secundario. En nuestro país el escenario no es muy diferente. La información educativa sobre la alfabetización y la comprensión lectora nos muestran que muchos estudiantes no alcanzan las competencias básicas necesarias para avanzar en sus trayectorias educativas. Estas tendencias sociológicas, ecológicas y tecnológicas propician el cambio de los sistemas educativos, que debe adaptarse.
UNESCO genera ideas, entabla el debate público e inspira la investigación y la acción para renovar la educación e interpela a la formulación de un nuevo contrato social, apoyado en los principios de los derechos humanos, la justicia social, la dignidad humana y la diversidad cultural.
UNESCO genera ideas, entabla el debate público e inspira la investigación y la acción para renovar la educación e interpela a la formulación de un nuevo contrato social, apoyado en los principios de los derechos humanos, la justicia social, la dignidad humana y la diversidad cultural.
¿Qué hará falta para que los gobiernos, las escuelas y la sociedad en general renueven el contrato social para la educación?
En momento de grandes cambios y necesidades interpela a evaluar los principios y fundamentos que sustentan la educación. El contrato social del que hablamos aquí se basa en dos principios, ampliar el derecho a la educación durante toda la vida del ciudadano y afirmar su condición como esfuerzo público y común. Si bien hemos generado una conciencia de preocupación colectiva sobre el bastardeado escenario educativo, identificando las problemáticas que lo deterioran, resulta necesario que las nuevas gestiones destinadas a la mejora del sistema dejen de tener impactos aislados y se enfoquen en cambios más bien estructurales y a largo plazo.
El nuevo contrato social para la educación debe emerger de acciones sustentables, donde la participación alcance varios sectores de la sociedad con apertura al diálogo. Solo así las políticas públicas estarán haciendo posible la justicia social que los ciudadanos necesitan. El punto álgido de esta propuesta está puesto en el diálogo público, donde convergen diferentes perspectivas y realidades sociales que deben tener más voz y participación, de esta manera se genera la confianza necesaria para abordar y renovar la educación con garantías de derecho. «Re imaginar juntos nuestros futuros: un nuevo contrato social para la educación» es, por tanto, un hito en un camino que se extiende hacia el futuro. Se trata de un documento vivo que propone un marco, unos principios y unas recomendaciones que personas de todo el mundo explorarán, compartirán y enriquecerán.
Para este nuevo contrato, UNESCO propone 5 aspectos de la enseñanza y el aprendizaje, que deben guiar los principios fundamentales del diálogo y la acción de renovación:
Enfoques pedagógicos de cooperación y solidaridad, Planes de estudios interdisciplinarios, interculturales y ecológicos, La enseñanza como profesión colaborativa, Protección y trasformación de las escuelas, Redes de espacios de aprendizaje.
Fuente: UNESCO, 2024
(*) Docente, exsecretaria de Educación
Fuente: Publicado en Nuevo Mundo, edición 1069 del 9 de diciembre de 2024

