- 09/12/2024
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Una Guerra sin cuartel, y “doña Rosa”


Desde finales de la segunda guerra mundial en 1.946; hasta la fecha, no se han producido fenómenos bélicos globales, pero el conflicto en clave de amenaza, ha caracterizado la época, llama “Guerra fría”, donde la batalla, se gana en la demostración del poder de daño.
En una primera etapa, se polarizó entre la Rusia Comunista y Estados Unidos democrático, aunque luego fue China, el país, que por tamaño y poder económico; asumió unos de esos extremos.
Las guerras, tienen motivos formales, como los territoriales, ideológicos, religiosos, históricos, entre otros; pero en el fondo; se trata de cuestiones económicas y de poder. Detrás del conflicto entre China y Estados Unidos, está clarísimo, que los motivos de mercado, superan cualquier otro. La diplomacia, se encarga de codificar las decisiones, comunicaciones y estrategias; para que reciban un trato más ameno, de parte de sus ciudadanos y aliados. Pero en la última década, y más particularmente, este año; el pragmatismo, mata discurso. Los líderes y referentes; van al hueso, y en una nueva guerra fría, la económica, exhiben sin escrúpulos; las armas que van a utilizar, a modo de amenaza, y la pretensión es “poner en caja” al contrincante.
Así, Donald Trump, ha prometido elevar todos los aranceles a los productos importados, pero especialmente aquellos que provengan de China y sus aliados. La guerra de Ucrania – Rusia, parece quedar fuera del radar, y lo que cuenta, es proteger la economía americana. Enero de 2.025, es la fecha elegida, cuando asuma nuevamente la presidencia de su país. China, que ha impulsado los Brics (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica – sus siglas), a modo de alternativa al grupo de los 7; amenza con dejar de utilizar el dólar como moneda de cambio, y establecer un nuevo modo (moneda alternativa), para el comercio internacional entre los miembros de ese bloque. Demostraciones de poder y respuestas que suponen provocación de daño, más que alternativas de soluciones.
Por otro lado está “doña Rosa”, un personaje de ficción, creado por el recordado periodista Bernardo Neustad, para explicar que muchas cosas que se discuten en política y economía, a la gente común no les interesa, o muy poco les afecta. Esta guerra comercial, entre los dos grandotes del mundo, ¿cuánto puede afectar, a los que dedican 12 horas por día, a sobrevivir, o están ajenos a la política o la economía?
Esta semana, pasó sin penas ni glorias, la cumbre del Mercosur, y dejó claro, que el bloque no es prioridad. Argentina mira con agrado un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos, similar al que tiene Chile y Brasil, eligió al bloque de los Brics. Ahora, doña Rosa, además de Bake off, y de la serie favorita de Netflix, ¿también se ocupará de ver qué pasa con esta guerra sin cuartel, para entender mejor como será su futuro y el de sus hijos?
(*) Abogado, economista
Fuente: Publicado en El Nuevo Diario, edición 2127 del 7 de diciembre de 2024


