- 08/07/2024
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El fantasma del “Segundo semestre”


Esta semana comenzó la segunda mitad del año, y la economía mostro su lado más turbulento, desde que inició el gobierno de Javier Milei.
La confianza es bien escaso y perecedero. Los periodos a prueba, resisten errores, que no pueden repetir, superada esa instancia. La gestión nacional, con mucho esfuerzo, consiguió el paquete de leyes que necesitaba para la segunda etapa del plan. Sin embargo, los datos de la macroeconomía, no son los alentadores, que se esperaban al promedio del año. Las caídas de las actividades económicas, no encuentran pisos, y se profundizan en muchos sectores, cuya recuperación, no ve un horizonte cercano. Por otro lado, se conocieron los números de la emisión monetaria, que superaron la impresión de billetes del primer semestre de 2.023. Si bien se contrajo muy fuerte, el gasto público, y se lograron superávit fiscales primarios, la deuda con el sistema bancario continuó la escalada, y los pasivos remunerados del Banco Central, se financian con billetes nuevos. El mercado, mostró sus cartas, y comenzó un proceso de dolarización, que había desarmado desde fines de enero pasado. Las caídas de bonos, el incremento del riesgo país, son señales de cautela y espera. Muchas empresas que esperaban el RIGI (Régimen de incentivos a grandes inversiones), condicionan la llegada, a la salida del cepo cambiario, estabilización de las tasas de interés y estabilidad de políticas públicas, entre otras exigencias. Los exportadores, liquidan a cuenta gotas, mientras la brecha entre los dólares, vuelve a valores del pasado. El FMI, apoya las medidas y el programa de gobierno, pero condiciona nuevos desembolsos, al cumplimiento de compromisos financieros, que todavía no se concretan.
En la historia económica Argentina, como en el fútbol, las falencias del primer tiempo, se pueden corregir en el segundo, pero los errores, pueden ser fatales. Las crisis endógenas, se dieron sistemáticamente en el segundo semestre del año. Ocurre, que en la primera parte del año, hay motivos subjetivos, socio culturales y también datos concretos y contundentes, que se parecen a un primer tiempo deportivo. Los primeros, se vinculan a la renovación de confianza que implica cada año nuevo, se relaciona a un tiempo de siembra, las vacaciones renuevan las fuerzas. Los factores objetivos, se deben a que la ejecución presupuestaria gubernamental tiene amplio margen, la liquidación de la cosecha gruesa, se da entre abril y junio; entran a las arcas estatales los impuestos a las ganancias y bienes personales; entre otras bondades. Pero en el segundo tiempo, la paciencia se va acabando, se espera cosechar lo sembrado en la primera parte del año, se ven con más claridad, las brechas con las metas. Desde el punto de vista de los números, el margen presupuestario es escaso (como pasa en los últimos 10 días del mes, en la familia de los asalariados), los ingresos fiscales van menguando, y las estrategias y tácticas, se orientan a cerrar bien el año.
El gobierno nacional, enfrenta su primer segundo semestre. Aún goza de un alto grado de apoyo, pero sabe también, que la confianza es un valor que se presta a plazo fijo, y que para renovarla, tiene que mostrar buenos rendimientos. Esta segunda mitad del año, ¿será un tiempo de cosecha, o renovación de promesas?
(*) Abogado, economista
Fuente: Publicado en El Nuevo Diario, edición 2105 del 6 de julio de 2024


