- 05/09/2025
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Una demostración de poder y sintonía que preocupa a occidente


Con la guerra en Ucrania que continúa sin avistamiento de paz posible en el corto plazo, la reunión entre el presidente chino, Xi Jinping, el ruso Vladimir Putin y el norcoreano Kim Jong-un ha puesto en guardia a occidente.
Xi Jinping ha asegurado a Putin que está dispuesto a «fortalecer intercambios» y a mejorar la coordinación con Moscú «en asuntos relacionados a los intereses fundamentales de ambas partes». En la reunión, además, han firmado la construcción de un gasoducto y la exención de visados a turistas rusos.
«Las relaciones entre China y Rusia han resistido una situación internacional cambiante y han dado un ejemplo de lo que deben ser los vínculos entre potencias. Se han caracterizado por una buena vecindad duradera, una coordinación estratégica integral y una cooperación mutuamente beneficiosa», agregó.
Los mandatarios también se mostraron en buenos términos junto al primer ministro indio, Narendra Modi, en la 25ª cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái. Por su parte, Putin ha reafirmado su «disposición a cooperar en la construcción de un sistema de gobernanza global más justo y razonable».
La reunión precede al desfile militar por el 80º aniversario del final de la Segunda Guerra Mundial en el Pacífico, que tendrá lugar en la plaza de Tiananmen.
Mientras que Modi reconoció que el fin de la guerra en Ucrania es algo necesario desde lo humanitario y lo económico para toda la humanidad, en su intervención, Putin dijo que es necesario «eliminar las causas del conflicto para lograr una solución duradera y sostenible»; además, señaló sobre su última reunión con el presidente estadounidense, Donald Trump, que el «entendimiento alcanzado debe allanar el camino hacia la paz».
Entretanto, Kim Jong-un, que viajó en su tren blindado, había visitado China por última vez en 2019. El denominado «líder supremo» busca reforzar los lazos con Pekín, que se habían deteriorado por el fortalecimiento de su cooperación militar con Rusia. Ambos países tienen un acuerdo que incluye una cláusula de asistencia militar mutua en caso de agresión. Dicho acuerdo se puso en funcionamiento con la movilización de tropas norcoreanas para participar en la invasión de Ucrania.
Es la primera vez que los tres líderes se han mostrado juntos, lo que constituye todo un mensaje de Putin hacia occidente: Rusia no está sola. El desfile militar presentó el armamento chino de última generación en tierra, mar y aire; y el trasfondo atómico fue otro punto relevante. Desde el último desfile, China ha duplicado su arsenal nuclear, ha incrementado la producción de aeronaves capaces de portar ojivas y ha reforzado su capacidad de disuasión estratégica.
El evento también sirvió para enviar un mensaje a Estados Unidos. De hecho, Washington estima que Xi Jinping ha establecido al año 2027 como fecha para que sus fuerzas armadas tomen Taiwán.
En este contexto, Europa observa preocupada el poderío a ambos lados del mapa. Por ello es que el canciller alemán Merz ha reactivado el servicio militar, de momento voluntario, para hacer crecer el número de tropas con las que cuenta la mayor economía del viejo continente, luego de una merma pronunciada que la coloca en una situación de vulnerabilidad ante un ataque ruso.
Fuente: Publicado en Nuevo Mundo, edición 1227 del 4 de septiembre de 2025


