- 30/05/2024
- 5 de minutos de lectura
Conflictos bélicos atraviesan el camino hacia Europa


El camino hacia las elecciones del parlamento europeo, que tendrán lugar en dos semanas, se pone pedregoso en su recta final. Es que los partidos y candidatos comienzan a jugar fuerte de cara a los escaños disponibles que marcarán el rumbo político del viejo continente en los próximos años.
La decisión de España, Irlanda y Noruega de reconocer el estado palestino, más los paquetes de ayuda a Ucrania (económica y en armas) por montos récord hablan a las claras de la importancia de estos comicios para capear los temporales actuales y futuros.
Los ministros de Defensa de la Unión Europea han debatido sobre el uso de armas occidentales por el ejército de Ucrania para atacar territorio ruso, así como el entrenamiento de fuerzas ucranianas en Ucrania, pero aún no hay una posición común. El jefe de la diplomacia comunitaria, Josep Borrell, ha señalado que centrarse en objetivos militares en territorio ruso «es una acción legítima según el derecho internacional cuando se usa de forma proporcionada, pero es una decisión que tiene que tomar cada uno de los Estados miembros de forma individual y asumir su responsabilidad sobre si hacerlo o no”.
En cuanto a la formación de fuerzas ucranianas en territorio de Ucrania, el consenso brilla por su ausencia por más que entienden que es una ventaja formar efectivos en el escenario de la guerra, evitando los viajes de ida y vuelta. La guerra lleva casi dos años y medio de duración y a esto también se ha referido Borrell: «Es inevitable sentir que no estamos haciendo las cosas tan rápidamente como es necesario, porque no somos capaces de construir unanimidad.”
El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, sostiene que Ucrania debería poder utilizar el armamento donado por Occidente para atacar objetivos dentro de Rusia: «Será muy duro y difícil para los ucranianos defenderse si no pueden atacar objetivos militares justo al otro lado de la frontera.” Entre los objetivos atacables a los que se refiere el secretario se cuentan lanzamisiles, artillería o aeródromos utilizados para el despegue y aterrizaje de drones y aviones de combate. En ese sentido, el político noruego ha enfatizado que esas decisiones recaen en los países individualmente y no en la OTAN. Algunos aliados no han impuesto restricciones en las armas que han entregado; otros sí, pero con condiciones revisables a la luz del desarrollo de la guerra.
Ante este debate, el presidente ruso, Vladímir Putin, ha amenazado a Europa luego de una visita a Uzbekistán: «Estos representantes de la OTAN, especialmente en Europa y en países pequeños, deben ser conscientes de con qué están jugando. Deben recordar que, por regla general, se trata de Estados con territorios pequeños, pero densamente poblados.”
Redoblando la apuesta, agregó: «ese factor es el que deben tener en cuenta antes de hablar sobre el lanzamiento de ataques contra el interior del territorio ruso. Esta escalada puede tener graves consecuencias y si esas graves consecuencias se hacen notar en Europa, ¿cómo reaccionará Estados Unidos? ¿Acaso desean un conflicto global?»
El 9 de junio se dirimirán las propuestas de los partidos europeos con la intención de lograr acuerdos y avances en conflictos que, hoy por hoy, los están superando.
Fuente: Publicado en Nuevo Mundo, edición 937 del 29 de mayo de 2024

