- 09/12/2024
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Dar una mano


La costumbre de estrechar la mano a manera de saludo es algo que se practica en todo el mundo.
Desde la prehistoria en que al ver un extraño en su tribu se debía ver claramente que no estaba armado, y se debía, entonces, mostrar sus manos vacías de cualquier cosa que pudiera agredir.
Entonces, como siempre la izquierda ha sido considerada impura por razones higiénicas, se generalizó exhibir la derecha.
Luego, con el tiempo, parece que se estrechaban como muestra de confianza, de amistad.
En alguna época victoriana se prohibieron los besos en público y así se extendió la costumbre de dar la mano en los encuentros.
Parece que siempre fue más usado este saludo entre hombres que entre mujeres, tal vez por verlas siempre como más inofensivas… que ellos.
La historia se cuenta hasta la pandemia de covid, cuando todo contacto fue eliminado.
Por suerte, ahora, se está reestableciendo esta costumbre social, que tiene sus particularidades. Porque no es lo mismo estrechar una mano lánguida, fría, casi inerte como la de un difunto, que el estrechar firme y seguro de alguien bien plantado.
Así, también, se corre el riesgo de que el sodero grandote te estreche como si fuera a partir una piedra y te deje la mano a la miseria.
No sé cuál será el destino de esta costumbre, pero es lindo saber que es un símbolo, también, de confianza y de ayuda cuando se da a quien se quiere.
Fuente: Publicado en La Pericana, edición 423 del 8 de diciembre de 2024


