- 29/06/2023
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Enemigo en casa


La conmoción mundial que provocó la semana pasada el alzamiento del Grupo Wagner, los mercenarios a sueldo de Putin en la guerra contra Ucrania, continúa arrojando coletazos. Luego de que Putin premiara a sus militares por «evitar una guerra civil», los focos ahora han girado hacia Bielorrusia, país aliado y gobernado por su títere Alexander Lukashenko.
El mandatario ha confirmado que el jefe de Wagner, Yevgueni Prigozhin, ha llegado al país donde deberá vivir exiliado tras la insurrección armada. Lukashenko ha declarado que «se le proporcionaron garantías de seguridad, como prometió ayer el presidente ruso». El acuerdo alcanzado entre el Kremlin y Prigozhin bajo la mediación de Lukashenko, prevía la anulación del cargo penal por rebelión armada a cambio de que se marchara a Bielorrusia.
Putin también ofreció a los mercenarios que se sublevaron irse al país vecino o suscribir un contrato con el Ministerio ruso de Defensa u otras agencias de seguridad de Rusia para subordinarse a las estructuras legales y oficiales. El presidente bielorruso confirmó además que fue él quien convenció a Prigozhin de detener el motín.
Lukashenko ha afirmado que el exilio de los mercenarios puede ser solamente temporal: «si ustedes quieren pasar algún tiempo aquí, nosotros les ayudaremos, naturalmente, por cuenta de ustedes». También ha deslizado que valora altamente las capacidades militares de los mercenarios, al mostrarse de acuerdo con su ministro de defensa, Víktor Jrenin, quien dijo que no le importaría disponer de una unidad así en el Ejército.
El bielorruso ha negado además que esté construyendo campamentos para los mercenarios de Wagner, como publicó un medio de investigación ruso, lo que alteró a los países vecinos que nada quieren saber con tener a treinta mil hombres armados y difíciles de controlar cerca. «Nosotros por ahora no construiremos campamento alguno; pero si ellos lo desean, los emplazaremos en instalaciones militares abandonadas donde podrán montar tiendas de campaña», declaró.
El grueso de los «wagneritas» aún está en campamentos en la región ucraniana de Lugansk, anexionada por Rusia en septiembre de 2022. También se ha subrayado que los que no firmen acuerdos con el Ministerio de Defensa, al menos quieren regresar un tiempo a sus hogaree tras 16 meses de combates. Además, Lukashenko ha dicho que su país no va a abrir puntos de reclutamiento de Wagner, pero aseguró que los que quieran servir en el grupo encontrarán el camino.
En cuanto a las novedades en el frente, un ataque ruso con misiles ha provocado al menos ocho muertos y 42 heridos en Kramatorsk, región de Donetsk, y la fiscalía investigará los hechos como crimenes de guerra. Por otra parte, las fuerzas ucranianas realizaron operaciones de contraofensiva en cuatro sectores del frente logrando avances desde Donetsk hasta la provincia de Zaporiyia. En Bajmut se estarían capitalizando las consecuencias de la rebelión de Wagner y los ucranianos habrían logrado avances por cuarto día consecutivo, aunque la reconquista será lenta debido a que el ejército ruso cuenta con grandes fortificaciones.
Fuente: Nuevo Mundo, edición 737 del 28 de junio de 2023


