Alrededor de las 14.30, el camión con 25 toneladas hizo báscula en el ingreso a Casposo.
El camión cargado con minerales salió de Hualilán, despedido con aplausos de los laburantes de la mina. La alegría se palpaba en el aire, después de meses de tensiones internas y debates políticos en Calingasta. Finalmente, a las 14:30, el vehículo hizo báscula en la puerta de Casposo, dando inicio a la ansiada actividad minera.

Este hito pone en marcha un proyecto oro que promete dinamizar la provincia. Recordemos que antes estaban en pie otros emprendimientos como Veladero, que continúa su explotación, y Gualcamayo, que avanza con carbonatos profundos. Casposo, por su parte, vuelve a la acción casi paralelo a Hualilán, ya que en su planta procesan los minerales traídos desde Ullum.



La noticia cayó como bomba en el departamento: mientras algunos sectores de la minería celebran con fervor, aquellos relacionados con el turismo y la agricultura no ocultaron su desconfianza y críticas frente a esta reactivación.