- 21/06/2026
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Trump insiste en que Meloni le pidió una foto en el G7

Una foto en el G7 de Francia desató esta semana una de las crisis diplomáticas más insólitas entre aliados occidentales.
Donald Trump declaró al programa italiano L’Aria che tira que Giorgia Meloni le había rogado tomarse una fotografía con él durante la cumbre del G7, y que accedió porque «me dio pena».
Meloni respondió de inmediato con un video en sus redes sociales en el que calificó las declaraciones de Trump de «completamente inventadas» y subrayó: «Ni yo ni Italia suplicamos nunca».
La primera consecuencia concreta fue diplomática.
El canciller Antonio Tajani canceló su visita prevista a Estados Unidos para los días 21 y 22 de junio, tras las «graves y ofensivas palabras del presidente Trump hacia la primera ministra Giorgia Meloni», que a su juicio «ofenden a toda Italia».
El cruce de declaraciones no se detuvo ahí.
Trump volvió a la carga al día siguiente en Truth Social, afirmando que la popularidad de Meloni en Italia «está por los suelos, posiblemente porque le dio la espalda a Estados Unidos» al no apoyar la operación contra Irán ni permitir el uso de bases militares italianas.
Meloni respondió con igual firmeza:
«Mi popularidad no es asunto tuyo. Te sugiero que te centres en la tuya.»
El trasfondo del conflicto es la guerra con Irán.
Meloni había calificado de «inaceptables» las críticas de Trump al papa León XIV por su oposición al conflicto, y posteriormente Trump la criticó a ella y a Italia por lo que consideró un apoyo insuficiente a Washington.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, expresó su solidaridad con Meloni y calificó la actitud de Trump como un ataque que «no es ni político ni personal».
Lo que comenzó como una disputa por una fotografía terminó revelando la profundidad de las fracturas entre Washington y sus aliados europeos, incluso con aquellos que, como Meloni, fueron considerados sus aliados más cercanos en el continente.


