- 28/01/2026
- 5 de minutos de lectura
Trump despliega una flota sin precedentes frente a Irán y lanza un ultimátum nuclear: “El tiempo se acaba”

El presidente de Estados Unidos ordenó el envío de un contingente naval mayor al utilizado frente a Venezuela, encabezado por el portaaviones USS Abraham Lincoln, y advirtió que, si Teherán no negocia un acuerdo nuclear “justo”, podrían producirse acciones militares rápidas y de alto impacto.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el envío de una gran flota militar a Irán y lanzó una advertencia directa al régimen islámico: el margen para negociar un nuevo acuerdo nuclear se está agotando. El despliegue, confirmado por el Comando Central estadounidense, es superior al utilizado anteriormente frente a Venezuela y está encabezado por el portaaviones USS Abraham Lincoln.
A través de un mensaje publicado en su red social Truth Social, Trump sostuvo que se trata de una “armada masiva”, preparada para actuar “con rapidez y violencia, si es necesario”, y urgió a Teherán a sentarse a la mesa de negociaciones para cerrar un pacto “justo y equitativo, sin armas nucleares”. “El tiempo se acaba, es realmente esencial”, remarcó el mandatario.
En su mensaje, Trump recordó un antecedente clave de su política hacia Irán: la llamada “Operación Martillo de Medianoche”, ejecutada luego de que el régimen iraní se negara a negociar en el pasado. Según afirmó, aquella ofensiva provocó una destrucción significativa y advirtió que “el próximo ataque sería mucho peor” si Irán vuelve a rechazar el diálogo.
La respuesta desde Teherán no tardó en llegar. El viceministro de Exteriores iraní, Kazem Ghariabadi, afirmó que su país considera “más probable la guerra que la negociación” en el actual contexto de escalada. “Nos preparamos para el peor escenario. La prioridad es defender el país”, aseguró en declaraciones a la prensa extranjera.
Ghariabadi advirtió además que cualquier base o punto desde el cual se origine un ataque contra Irán será considerado un blanco legítimo, y sostuvo que, aunque los canales diplomáticos no están cerrados, no existen negociaciones en curso. Según el funcionario, Teherán solo aceptará dialogar si Washington demuestra seriedad y una voluntad real de acuerdo.
El despliegue estadounidense se produce en medio de una creciente tensión interna en la República Islámica, tras la represión de protestas masivas ocurridas a comienzos de enero. Si bien las manifestaciones más intensas ya fueron sofocadas, Trump decidió mantener la orden de envío de la flota como señal de presión estratégica.
Desde las Fuerzas Armadas iraníes advirtieron que la presencia de un portaaviones y buques estadounidenses en la región incrementa su vulnerabilidad. “La acumulación de fuerzas no es un factor disuasorio, sino que los convierte en objetivos al alcance”, señaló una fuente militar del comando unificado Khatam al Anbiya.
Irán reiteró que responderá a cualquier intervención militar y que todas las bases estadounidenses en la región serán consideradas objetivos en caso de ataque. Además, el gobierno iraní acusó a Estados Unidos e Israel de instigar las protestas internas, calificándolas de “terroristas”. Mientras las autoridades oficiales hablan de 3.117 muertos, organizaciones opositoras elevan la cifra a cerca de 6.000.
Con el USS Abraham Lincoln ya operando en el Océano Índico y una retórica cada vez más dura desde ambos lados, el escenario regional vuelve a colocarse al borde de una confrontación abierta, con la negociación nuclear como último dique antes de una escalada mayor.
Fuente: Infobae


