- 08/10/2024
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Según un informe de la UCA, el 49% de los sanjuaninos vive en la pobreza

El director del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina, advirtió sobre la precarización laboral y el impacto de la inflación en la indigencia. Se necesitan $900 mil para no ser pobre en San Juan.
En un contexto económico y social cada vez más crítico, Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA), presentó un informe devastador sobre la situación en la provincia de San Juan. De acuerdo con el estudio, el 49% de los sanjuaninos se encuentra bajo la línea de pobreza, mientras que un 10% vive en la indigencia. Estas cifras reflejan una grave realidad que no dejó de empeorar en los últimos años.
Previo a la exposición realizada en la Universidad Católica de Cuyo, Salvia brindó detalles sobre el informe: «En los últimos 15 años, Cuyo perdió participación en la producción económica nacional, incluido San Juan, donde desde 2010 a la fecha se ha notado una retracción significativa en sectores como la minería». Este estancamiento, sostuvo, tuvo un impacto directo en el empleo y en la calidad de vida de los habitantes de la provincia.
Uno de los puntos más críticos señalados por el informe es el aumento del trabajo informal y la precariedad laboral. Aunque el desempleo en la provincia no creció de manera alarmante, Salvia subrayó que lo que sí aumentó fue el microempleo de subsistencia, un tipo de ocupación muy precaria quecontribuyó al incremento de la pobreza. «En San Juan, si bien el desempleo no ha aumentado significativamente, lo que sí ha crecido es el microempleo de subsistencia, muy precario, y esto ha redundado en un aumento de la pobreza», explicó el especialista.
Pese a que las políticas de ayuda social han permitido que las tasas de indigencia se mantuvieran relativamente bajas en San Juan, el informe advirtió que la inflación fue un factor devastador en los últimos años. En zonas como Gran San Juan, el impacto de los precios fue notorio: «La inflación ha sido un golpe duro, especialmente en Gran San Juan, donde la indigencia pasó de niveles de 2 o 3% a 6 o 7%, casi duplicando o triplicando estos indicadores», afirmó Salvia.
El estudio, que se basa en la Encuesta Permanente de Hogares y datos específicos de la región, aborda también la pobreza desde una perspectiva multidimensional. Este enfoque incluye no solo los ingresos, sino también el acceso a servicios esenciales como la educación, la salud, la vivienda y otros indicadores clave. «La pobreza por ingreso mide si una familia cubre los valores de una canasta básica, pero cuando hablamos de pobreza multidimensional, analizamos aspectos más complejos, como la inseguridad alimentaria y el acceso a servicios esenciales», detalló Salvia.
En términos económicos, el informe revela que una familia tipo en San Juan necesita alrededor de 420 mil pesos mensuales para no caer en la indigencia, y cerca de 900 mil pesos para no ser considerada pobre. Si bien la canasta básica en Cuyo es algo más baja que la del Gran Buenos Aires, los niveles de pobreza en la provincia siguen siendo alarmantes.
Aunque entre el primer y segundo trimestre de 2024 se registró una leve baja en las tasas de pobreza e indigencia, Salvia fue claro al advertir que las perspectivas para el resto del año no son alentadoras. «No esperamos una disminución significativa en los niveles de pobreza en 2024. Si no hay un shock económico fuerte, es probable que se estabilicen en los valores actuales», pronosticó.
Finalmente, el director del Observatorio de la UCA hizo énfasis en el impacto que la pandemia tuvo en la precarización del empleo y la falta de crecimiento en sectores productivos clave. Desde 2020, la situación laboral empeoró sistemáticamente, afectando gravemente la calidad de vida de los sanjuaninos: «Desde 2020, la situación ha empeorado sistemáticamente, con un aumento del trabajo precario y una insuficiente creación de empleo de calidad», concluyó Salvia.

