- 03/05/2024
- 4 de minutos de lectura
Problema con las expensas: más gente dejó de pagarlas y esperan un fuerte ajuste para mayo

Creció la morosidad este año al 35%, cuando la media histórica en San Juan era de un 20% en promedio.
El pago de expensas entró en fase de crisis y se multiplican los consorcios que acumulan deudas. Desde el sector señalan que creció la morosidad este año al 35%, cuando la media histórica en San Juan era de un 20% en promedio. El problema es que para mayo se esperan «retoques» potentes en las boletas a partir del aumento salarial acordado por los encargados de edificios y, en simultáneo, la quita de subsidios que rige para la electricidad y el gas. En lo que va del año el ajuste alcanza al 30% y este mes que acaba de comenzar se espera un ajuste más.
Desde la Cámara de la Construcción e Inmobiliaria de San Juan, Mauricio Turell dijo que la morosidad ya se ubica, en promedio, muy cerca del 35% según el barrio y el tipo de edificio. El problema es que la cercanía de la época más fría del año se hará sentir en las boletas a partir de la suba en el consumo de luz y gas. Los incrementos que ostentarán las expensas por estas variables, señalan en el sector, prometen acelerar un volumen de deudores que ya se aprecia como alto.
Un factor que incide, por ejemplo, es el sueldo de los encargados de los edificios que, acumula un aumento del 40% y que ahora oscila en los 5640.000 pesos mensuales, en mano, y sin darle vivienda al trabajador.
Los montos de pago oscilan de acuerdo al departamento y a la zona. Por ejemplo, en el radio céntrico, por un departamento de un dormitorio se pueden llegar a abonar entre 12.000 a 15.0000 pesos por mes. Y si la unidad es de dos dormitorios, el valor trepa a entre 18.000 y 20.000 pesos.
El cálculo se hace de acuerdo a la superficie cubierta del departamento. Así, del total de gastos a cabo del mes, un porcentaje de la cifra se calcula por cada unidad.
Entre las variables a tener a considerar se cuentan, por ejemplo, el sueldo del encargado, aportes, electricidad de espacios comunes, gas, mantenimiento de los ascensores y elementos de limpieza.
El tema de la morosidad en los pagos es complejo, según explicó Turell, porque cuando no todos pagan incide en el presupuesto general de mantenimiento y hay que resignar, por ejemplo, reparaciones o el mantenimiento de los jardines. En casos extremos, a los deudores crónicos no tienen otra que ejecutarlos judicialmente y hasta la situación puede terminar en el embargo del departamento.
A nivel nacional, desde la Liga del Consorcista dieron a conocer que la morosidad ya se ubica, en promedio, muy cerca del 35% según el barrio y el tipo de edificio. En esa entidad señalan que el temor es por la llegada de la época de bajas temperaturas, cuando en el caso de que el edificio tenga calefacción central, se incrementa el consumo de gas o de electricidad, según el caso. Los incrementos prometen acelerar el volumen de deudores.

