- 24/08/2026
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Murió Sohar Enrique Aballay, una figura histórica de Jáchal

Tenía 79 años. Fue maestro rural, sindicalista, diputado provincial, escritor y recitador. Su nombre quedó especialmente ligado a la cultura jachallera y a la Fiesta Nacional de la Tradición.
Jáchal despidió a una de las figuras que atravesó buena parte de su historia política, educativa y cultural de las últimas décadas. Sohar Enrique Aballay murió a los 79 años, dejando una trayectoria que combinó la docencia, la actividad sindical, la política, la literatura y una profunda vinculación con el folklore del departamento.
Su fallecimiento se conoció este domingo 23 de agosto y generó numerosas expresiones de pesar en el norte sanjuanino. Aballay fue maestro rural, dirigente sindical, diputado provincial, político, escritor, artista y recitador, actividades desde las que construyó una presencia reconocida por distintas generaciones de jachalleros.
Pero una de las facetas que terminó identificándolo con mayor fuerza fue la cultural. Su voz quedó asociada a la Fiesta de la Tradición, uno de los acontecimientos centrales de la identidad de Jáchal.
Aballay fue uno de los primeros encargados de recitar “El Fogón de los Arrieros” cuando la celebración comenzó a desarrollarse en el Anfiteatro Buenaventura Luna. Aquella participación lo vinculó directamente con una de las expresiones más representativas del folklore jachallero y con el legado cultural construido alrededor de la figura de Buenaventura Luna.
Su recorrido, sin embargo, comenzó lejos de los escenarios. Ejerció como maestro rural, una actividad que lo vinculó con las comunidades del interior departamental y que luego complementó con la participación sindical.
De las aulas a la Legislatura
La política constituyó otro capítulo importante de su vida. Con el regreso de la democracia, Aballay llegó a la Cámara de Diputados de San Juan.
Los registros oficiales de la Legislatura provincial confirman que fue electo diputado por el Partido Justicialista en representación de Jáchal y ejerció su mandato entre el 10 de diciembre de 1983 y el 10 de diciembre de 1987.
De ese modo, integró la primera conformación legislativa surgida después de la recuperación democrática de 1983, en una etapa marcada por la reconstrucción de las instituciones luego de la última dictadura militar.
Su actividad pública tampoco quedó limitada a la docencia y la política. Con los años profundizó su relación con las letras, la poesía y el folklore.
Una obra que también quedó escrita
Aballay escribió durante buena parte de su vida y dejó trabajos que reflejaban su mirada sobre Jáchal, su gente y la realidad social.
Tras conocerse su muerte, el referente cultural Fabián “Facha” Núñez recordó que varias de esas obras permanecieron inéditas, una parte menos conocida del legado de Aballay que ahora adquiere otra dimensión.
“Hoy nos toca despedir a un jachallero auténtico”, expresó Núñez al recordarlo.
Quienes compartieron años con Aballay también destacaron otra característica que trascendía sus cargos y actividades: su interés permanente por debatir y conversar sobre cultura, política, economía y sociedad, convirtiendo esos encuentros en parte de su vínculo cotidiano con la comunidad.
Incluso después de su paso por la función pública mantuvo relación con actividades directamente vinculadas con la vida productiva de Jáchal. Documentación del Departamento de Hidráulica de San Juan lo registra, años después de su etapa legislativa, como representante titular del Canal San Roque, otra referencia de su participación en instituciones departamentales.
Aballay era además padre de Sohar Alfredo Aballay, actual fiscal de la UFI del Norte, con actuación en la Segunda Circunscripción Judicial de San Juan.
Sus restos fueron velados en Cochería San José y su despedida se realizó este lunes 24 de agosto.
La muerte de Sohar Enrique Aballay cierra una trayectoria difícil de circunscribir a una sola actividad. Fue educador, sindicalista y legislador, pero su huella más persistente quedó ligada a la identidad cultural de Jáchal: a la palabra escrita, al relato oral y a una Fiesta de la Tradición en la que su voz acompañó una etapa de su historia.
Su partida deja también un desafío cultural: recuperar y preservar sus escritos inéditos y los registros de sus recitados. Allí permanece una parte de la memoria de un Jáchal que Aballay ayudó a contar durante décadas.


