- 29/07/2026
- 4 de minutos de lectura
Monseñor Lozano: “¿Hay una edad de vencimiento para las personas?

El Arzobispo llamó a valorar la sabiduría de las personas mayores, denunció la soledad que sufren y llamó a combatir la cultura del descarte.
En ocasión de la Jornada Mundial de los Abuelos y de los Mayores, el arzobispo de San Juan de Cuyo, monseñor Jorge Lozano, advirtió sobre la cultura del descarte y llamó a redescubrir el valor y el lugar que ocupan las personas mayores en las familias y en la sociedad. “¿Existe una edad de vencimiento para las personas? ¿Nos volvemos obsoletos al envejecer?”, preguntó Lozano, en un mensaje en el que también denunció los prejuicios que pesan sobre la vejez en la actualidad.
Monseñor Lozano subrayó que la dignidad humana no se marchita con el paso del tiempo y recordó que los adultos mayores son portadores de la memoria viva, la sabiduría y la serenidad.
Citó la popular frase de El Eternauta (“¡Lo viejo funciona, Juan!”) y remarcó la importancia de cuidar la carne sufriente con manos capaces de ternura, frente a una época acelerada que tiende a marginar a quienes pierden productividad.
“La productividad no es un valor exclusivo —dijo—, no es el único valor que tenemos que buscar en la vida y en los vínculos sociales. También quienes andan un poco más despacio tienen derecho a caminar junto con todos».
Monseñor Lozano lamentó el doloroso sentimiento de soledad que experimentan muchos abuelos y denunció la precariedad económica que afecta a los jubilados.
“Nos debe avergonzar como sociedad llegar a que unos cuantos jubilados enfrenten el dilema de ‘comer o comprar los remedios’”, dijo, y advirtió sobre el peligro de reducir la identidad de los ancianos a frías estadísticas, diagnósticos médicos o números de cama en los establecimientos de salud.
Lozano instó a aceptar la fragilidad y la necesidad de apoyo como una realidad propia de la vida, al señalar que pedir ayuda constituye un gesto de humildad y coraje. Recordó además que la debilidad física puede abrir paso a una profunda fortaleza interior y que la interdependencia entre generaciones es indispensable para construir vínculos comunitarios verdaderamente solidarios.
“Sepamos encontrar en quienes tienen más edad la sabiduría de todas las generaciones que han visto transcurrir. Cuidémoslos como aquellos que nos han sostenido durante buena parte de la vida y que ahora tenemos que acompañar con ternura y de una manera particular», exhortó.
Reflexión semanal publicada en Infobae

