- 01/04/2026
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Megasequía y acuíferos al límite: El drama oculto a 10 metros bajo nuestros pies.

San Juan atraviesa una crisis hídrica sin precedentes. Para entender la gravedad de esta situación, conversamos con Facundo Vita, investigador del INTA y director del Centro de Investigación, Desarrollo e Innovación para la Gestión Integral del Agua en el Árido (CIGIAA). En esta entrevista, Vita nos advierte sobre el rápido agotamiento de los acuíferos y la urgencia de cambiar nuestra forma de gestionar este recurso.
Facundo, ¿cuál es la situación hídrica actual de la provincia de San Juan?
– Estamos frente a lo que definimos como una megasequía, una crisis socioeconómica relacionada estrechamente con el agua. Tenemos menos recursos y mayor competencia: hay menos precipitaciones, retracción de glaciares y embalses por debajo de sus niveles mínimos . Históricamente, el río San Juan traía un derrame de 1900 hectómetros cúbicos, pero en los últimos 5 años no llega a los 900, y para esta temporada proyectamos que, con mucha suerte, llegaremos apenas a los 600 .
– ¿Qué rol juega la cultura ciudadana frente a este escenario tan crítico?
-Es un factor clave. Como sociedad, tenemos la percepción errónea de que vivimos en un oasis y nos cuesta asumir que estamos en el medio de un desierto. Tenemos que entender que esta megasequía ya se instaló definitivamente y es nuestra nueva realidad. Si no cambiamos la mentalidad y nos adaptamos pronto, va a llegar el día en que la gente quiera abrir la canilla y directamente no salga nada de agua .
– Ante la falta de agua en el río, ¿cómo impacta la sobreexplotación del subsuelo?
-Es un escenario dramático y la población aún no toma dimensión real. Aproximadamente el 50% del agua potable de San Juan proviene del acuífero libre. Hoy, ese acuífero está bajando en promedio unos 3 metros por año; para ponerlo en contexto, a nivel internacional una caída de solo un metro ya se considera un caso grave. Incluso hay sectores en zonas periféricas como Rivadavia o La Bebida donde el agua subterránea ha retrocedido hasta 10 metros
– Sabiendo que la agricultura consume la mayor parte del recurso, ¿cuál es la solución principal para no desperdiciarla?
_-La agricultura usa hasta el 90% del agua en años de abundancia y cerca del 80% en épocas de escasez Estimamos que el 80% del agua de los canales se pierde, pero el problema central es la ineficiencia en la gestión. Hoy tenemos un sistema obsoleto y rígido. Debemos entregar el agua al productor exactamente cuando la necesita, y no en turnos fijos que terminan en desagües. Se suele culpar al agricultor de ser el problema, pero para que él pueda dar el salto e invertir en tecnologías eficientes como el riego por goteo, primero necesita que la gestión del agua le garantice la entrega y, lógicamente, que su actividad tenga rentabilidad

